Al ver la noticia de La Provincia sobre la pelea de unos padres en un partido de fútbol de niños en Gran Canaria a cuenta de un penalti, no puedo sino imaginarme que esa misma sería la estampa que nos encontraríamos si juntáramos a toda la MasaComentadora™ que puebla los digitales de Canarias.


Bellas estampas futbolísticas
Apreciaciones freaks mías aparte, es bastante triste ver el nivel de educación y cultura que exhiben unos padres delante de sus hijos. Si estos son los padres ¿luego por qué nos extrañan los comportamientos de la muchachada?


Creo que fue Di Stefano (el futbolista) el que dijo: “no hay nada peor que la madre de una bailarina o el padre de un futbolista” En casos así hay que darle la razón.
En estos casos las sanciones deberían ser durísimas y ejemplarizantes. La violencia no debe tener el menor espacio en el deporte. Pero en las categorías inferiores la tolerancia con estos comportamientos debe ser cero.
El problema: que habrá partido de vuelta y se volverá a armar.