Escribí hace un tiempo en el foro,
Se puede opinar sobre si la remodelada Plaza de España de Santa Cruz de Tenerife, es mejor o peor espacio de esparcimiento que lo que existía antes. A mí me parece fea de coj….; que mucho arquitecto y diseñador internacional, pero esa amalgama de elementos que parecen colocados según los tiraron de los contenedores donde los trajeron no pega ni con cola. Pero hay muchas personas a la que le gusta, ¡qué le vamos a hacer!
Además me niego a llamar lago a eso. Según el DRAE un lago es una “gran masa permanente de agua depositada en depresiones del terreno”. En este caso lo de “gran masa” es muy discutible, lo de “permanente” no se cumple ni de coña (está más tiempo vacio que lleno) y llamar “agua” a ese elemento amarillo-verdoso que emana de vez en cuando, es llevar al extremo la composición química de una sustancia. Lo de “charca” le va mejor.
Ratificarme en lo anterior no es óbice para acordarme de toda la familia de los impresentables que se dedican a degradar ese y otros entornos, nos guste o no. Según aparecía ayer publicado en La Opinión de Tenerife (periódico según el cual Santa Cruz es un auténtico vertedero),

¿Por qué no se haran una pintada en la punta del (inserte aquí su sinónimo favorito sobre el micropene o cerebro, para el caso es lo mismo, de los realizadores de las pintadas)?
Parece que además de la basura, rayones y otros desgastes de los materiales, la Plaza de España ya sufre “la moda” de las pintadas. En la noticia se comenta que la empresa IMES, que lleva el mantenimiento de la plaza, solicita más dinero al consistorio para poder llevar a cabo este trabajo. Pero lo mejor viene de las declaraciones de un operario de dicha empresa que afirma:
“no os podéis imaginar la cantidad de basura con la que nos encontramos en el lago y en los alrededores un lunes por la mañana, tras el fin de semana. Hay de todo; latas, vasos, bolsas, comida, preservativos, plásticos… Es sorprendente lo sucia que es la gente y lo poco que les importa tener una cosa tan bonita”.
Añade este trabajador (negritas mías):
“ahora les da por traer animales muertos y meterlos en el lago. Nos hemos encontrado con bastante cantidad de peces muertos y con cangrejos. No puedo entender qué gracia le ven a eso. Tienen algo tan bueno y no lo cuidan. Me da un montón de pena”.
Mi conclusión sigue siendo la misma: ¡somos unos pueblerinos!, y añado: ¡y unos guarros!
Actualización (24/08/09): Gracias a un enlace al blog NoincineraciónTenerife que nos deja J.G. en los comentarios (¡gracias!), aquí están algunas de las imágenes de la charca de la Plaza de España de Santa Cruz de Tenerife en todo su esplendor (más fotografías en el enlace):




Mi señora madre, que es palmera, siempre ha dicho en un arranque de insularismo, que los chicharreros son unos hediondos al observar la suciedad de Santa Cruz de Tenerife en comparación a la elegancia de Santa Cruz de la Palma. Me tendré que rendir a la evidencia.