Este mediodía en Santa Cruz de Tenerife tuvo lugar una protesta de varias decenas de vecinos que prácticamente colapsó el tráfico en la ciudad, dado que el punto elegido para la reivindicación fue un paso de peatones de la Cruz del Señor, consiguiendo además el servicio del Tranvía que pasa por la zona. Como cuentan en Canarias Ahora el hecho se debió al malestar de las personas afectadas por el recorte en las líneas urbanas de la capital chicharrera que entran en vigor, un recorte que provocará que numerosos vecinos tengan que hacer transbordos extraños con dos o más guaguas y/o el tranvía, donde antes se hacía un recorrido punto a punto en una misma línea. El recorte se ha intentado camuflar cambiando la numeración de algunas líneas interurbanas que discurrían sólo por el municipio (número 2XX) por urbanas (número 9XX) para dar sensación de más servicio, así como dar acceso gratuito a dichas líneas urbanas durante mañana, pasado y el lunes. En definitiva, que el Cabildo y/o TITSA ha sacado el hacha mientras su Gerente se levanta casi 1 millón de las antiguas pesetas al mes y sobrevuela un ERE que puede afectar a más de un centenar de chóferes. Precioso, ¿verdad? No obstante, quizá el método no haya sido el mejor para reivindicar el derecho a un transporte público digno, sobre todo porque han perjudicado a usuarios de dicho transporte con casi una hora de retención, así como a numerosos conductores, por no decir que la manifestación no había sido solicitada en la Delegación del Gobierno, con el riesgo que ello conlleva.
Pero críticas aparte, ¿serían los estimados lectores capaces de fijarse en ésta imagen de la manifestación?

Si se fijan, lo que sujetan estas dos personas es una sábana del Hospital Universitario de Canarias a modo de pancarta, lo que lleva a varias preguntas: ¿quién la ha sustraído? ¿Nadie tenía una sábana vieja a mano? ¿Con qué la pintaron, con un bote de Betadine industrial sacado del mismo sitio que la sábana? En definitiva, ¿por qué es todo tan changa?


Protestando contra el expolio de lo público, mediante el expolio de lo público.