Hace unas semanas comentaba en este artículo que La Caixa era el tercer “banco” de España. Entrecomillaba banco porque La Caixa es una caja de ahorros, pero en el ranking de entidades financieras ocupa el tercer lugar, por encima del Banco Popular, por citar alguno.
Mencionaba también que las cajas de ahorros de Canarias no aparecían en el ranking de las 15 primeras cajas de ahorro de España.
Pero miren por donde, leo en la revista Capital de este mes, en relación a las reclamaciones ante el Banco de España por parte de usuarios de servicios bancarios, lo siguiente:
[...] el apartado de “comisiones y gastos” es el que más se repite como objeto de reclamación en 2004, último año del que el Banco de España tiene información. El número de quejas contra las cajas se incrementó un 17,8% y el de los bancos se redujo un 10%, con respecto a 2003. Citibank, Santander y Bankinter son los bancos que más quejas recibieron. En cajas, las entidades canarias se llevan la palma
IN-CRE-I-BLE. ¿Como puede ser que si no están en el ranking de mayores entidades financieras, tengan la mayor cantidad de reclamaciones?. Me dirijo al sitio web del Banco de España , donde disponen de un interesante fondo de publicaciones e informes. En concreto busco el mentado informe del 2004, que está disponible en PDF aquí , y ¿saben que me encuentro?. En la página 27, la tabla Número de reclamaciones por cada 1.000 millones de euros de volumen medio de negocio comienza así:
El número 1 lo ocupa la Caja Insular de Ahorros de Canarias (La Caja) con 9,7 reclamaciones por cada 1.000 millones de euros. ¡Un 66,9% más que el año anterior!. La Caja General de Ahorros de Canarias (CajaCanarias) tampoco queda muy bien parada. 8,0 reclamaciones por cada 1.000 millones de euros, un 35,1% más que el año 2003.
Y lo triste, es que el tercero de la lista, unicaja, tiene una diferencia de 3,5 reclamaciones por cada 1.000 millones de euros con respecto a La Caja de Canarias.
Yo he estado trabajando muchos años con CajaCanarias. Hasta ahora había estado más o menos contento. Básicamente porque no hacía más que meter y sacar dinero de mi cuenta. Ahora que empecé a hacer más cosas todo son pegas y problemas.
Para sacarme una tarjeta de crédito a amortizar al 100% a fin de mes, que la quiero sólo para pagar los pasajes y cosas en los viajes y verme así cubierto por el seguro, poco más les tengo que llevar el historial de mi abuelo… y ni por esas. Al final me dieron una, la que ellos querían y con el menor límite posible. Eso a pesar de tener contrato indefinido, mi nómina domiciliada y toda la historia.
La segunda cuando me fui a meter en el mundo empresarial. Quería un crédito, poquita cosa, ni 3000€. Fuí con mi padre como aval, funcionario de la escala ejecutiva con un sueldo interesante, mi madre auxiliar de enfermería, y el director de la oficina lo único que me ofrece es un crédito personal estándar. Ni cinco minutos me dedicó. En el resto de entidades que visité me trataron mucho mejor, barajando posibilidades, dedicandome tiempo en definitiva. Resultado, me cambié de banco. La cuenta de CajaCanarias sigue abierta para los pagos de la tarjeta de crédito y la matrícula de la universidad. Nada más. Es lo que se han currado, al menos conmigo.