Despues de la “tormenta” (por llamarlo de alguna manera) llega la calma, y me surgen ciertas dudas en torno a lo acontecido este fin de semana.
Las pasadas lluvias provocaron varios incidentes que hacen que se vuelva a oír el mismo comentario de siempre: “La ciudad no está preparada para la lluvia”.
Doy por hecho que es normal que cuando hay grandes lluvias en corto plazo de tiempo se produzcan ciertos problemas sobre todo en las carreteras que con las primeras lluvias el asfalto es más deslizante.
Pero ¿ha llovido tanto como para que se caigan varios muros , que un cristiano casi se ahogue con su coche que se le hundía en Bravo Murillo o que se forme una raja en plena calle Obispo Romo que amenaza con un desprendimiento a los vecinos del Barranquillo de Don Zoilo?
El ayuntamiento dirá que no hay peligro para los vecinos, pero a ver quien es el Jack Bauer que se mete ahí.
Si con “cuatro gotas” se formó semejante grieta e incidencias en la ciudad, no quiero ni pensar que pasará cuando llegue una tormenta de las de verdad.
No se de que se preocupan, ya lo dijo Zerolo cuando la riada del 31 de marzo de 2002, esto es un fenómeno que se repite mas o menos cada 50 años, asi que ¿de que preocuparse? mientras, si les parece, taparemos algunos barrancos más.