¿Qué colores deberá lucir, por ejemplo, la selección canaria de descenso en canoa: azul de su capitalina Tenerife o amarillo del color del canario en su jaula? ¿Cuál será el nombre del máximo dirigente de la República Federal: máster, sensei, superchacho? Este comentarista siempre mostró su devoción por canciller, suena de muerte. Podría ser también Mencey de Canarias, para no perder las señas de identidad y todo eso. Es más, el futuro cuerpo de carabineros guanchistas, armados con banot, ¿debería lucir traje típico? Incluso, ¿deberíamos hacer del traje típico la vestimenta oficial?
Como no podía ser de otra manera, el colega Job Ledesma responde a la mamarrachanda de la República Cubillista de Canarias con un estilo digno de nosotros mismos (que modestia) y que ya nos han hecho ver en los comentarios.
Y es que, pasado unos dias, reflexionar sobre este asunto da más dudas que certezas, ya que me planteo: ¿Que lugar ocuparía Cubillo en esta hipotética decep-nación canaria? ¿Sería un ideólogo a lo Fernando Savater? ¿O un magnate de la comunicación a lo PRISA-CAN? Recordemos que este señor ha cobrado por sentencia de la Audiencia Nacional (de España) 150 mil euretes de indemnización, que mal no le vendrán para protegerse el riñon mientras mea escribe tonterias de este calibre.
De todos modos, yo animaría a Cubillo que fuera más valiente en las próximas entregas: que prohiba Internet en Canarias, por venir de fuera, que no se coman frutas de temporadas, que volvamos al taparrabos, que derrumbemos las viviendas y recorramos los malpaíses en busca de víveres, que rompamos puertos y aeropuertos para joder al godo cabrón y que, como no, castiguemos a los delincuentes enyugándolos en peyas de gofio mientras los sacamos de romería.
Parece que la cosa sigue porque León Barreto también le da leña y con datos muy interesantes en La Opinión de hoy.