Acojonante titular de hoy del periódico La Provincia.

Esto es ya el colmo. Cuando hay crisis, lloran. Cuando hay temporal, lloran. Y ahora, que un volcán ha dejado en tierra los aviones de toda Europa y nadie tiene culpa de ello, resulta que por que se queden una semana sin ningún turista (cosa que dudo, algo habrá, porque los ingleses chancleteros que compran en Thomson y similares son todos last minute) también lloramos y de paso pedimos flexibilidad para los despidos, como es norma en el empresariado en los últimos meses.
Por primera vez reconozco que la MasaComentadora™ tiene razón en muchos de sus comentarios a esta noticia. Como apunta uno, podrían aprovechar y hacer reformas durante esa semana, o limpieza general o… cualquier cosa que cause molestia a los clientes, y que, ante la falta de estos, pueda hacerse. Pero no, es mejor despedir a tus trabajadores a precio de saldo por culpa del volcan Eujforlaaaramalamadindon o como se llame.


Cualquiera que haga análisis sobre el movimiento de cualquier negocio sabe que el comportamiento de los clientes se refleja en el ejercicio anual, o al comienzo del siguiente (siempre y cuando existan variables como es el caso al que asistimos actualmente). Normalmente, la repetición de cuentas durante varios ejercicios consecutivos, por ejemplo, nos dan las claves para entender la situación. Todos estos bananeros especuladores son muy amigos del escandalo y aprovechan la situación para justificar y sacar partido de sus errores, entre otras cosas, porque los que dirigen el cotarro no tienen ni pajonera idea de las leyes de “Sistemas”, dinámicas de cambios que se producen logicamente..etc. En definitiva-menos lobos Caperusita-.