A través del formulario de contacto de este su weblog de confianza, Jiribilla99 nos hace llegar la siguiente entrada del blog ‘La ciencia es bella’, donde se pone de manifiesto, one-more-time, el nivel intelectual de nuestra clase política en general, y la de Cristina Tavío (o de quien escribe por ella) en particular.
Se trata de una entrada en su blog que publicó en el mes de Julio (aunque después la entrada fue suprimida), pero resulta que se olvidó a Cristina (o a quien escribe por ella) borrar, por ejemplo, la reseña de dicha entrada en Twitter (cuenta utilizada exclusivamente como reflejo de las entradas de su blog, no interactuando jamás con los 688 seguidores de la misma, o las 115 cuentas que sigue el perfil twittero de Cristina Tavío, ¡vamos como en la realidad!):

En la desaparecida entrada del blog de la, por poco, alcaldesa de Santa Cruz de Tenerife (puesto que no alcanzó debido a la maldad de cinco concejales socialistas, se hacía un copia-pega de lindezas que con seguridad muchos tenemos etiquetado como spam en nuestras direcciones correo, y rezaba así al hablar sobre el limón:

Ante tamaña tontería no añado ni una coma a las conclusiones que escribe Carlos Chordá en su artículo de ‘La ciencia es bella’, bueno, una sí: ¡con gente así representándonos, tenemos lo que nos merecemos!.


Estimados lectores de Canarias Bruta:
Debo aclararles que las palabras que me atribuyen no son mías, sino de un artículo publicado hace mucho tiempo en la red, y que desafortunadamente acabó colgado en mi blog, cosa que lamento muchísimo.
Como mucha gente, he vivido en mi entorno cercano la tragedia del cáncer, y jamás se me ocurriría pretender curarlo con jugo de limón, ni recomendaría a nadie que sustituyera su tratamiento farmacológico por fruta alguna, aunque si alguien decidiese hacerlo tendría que respetar su voluntad.
Quiero expresar mi absoluta solidaridad con quienes sufren esta enfermedad y sus seres queridos, así como mi profundo respeto por la comunidad sanitaria y científica que cada día trabaja en paliar sus efectos y buscar una cura eficaz.
Comprendo que haya quien desee sacar de contexto las cosas, y respeto incluso a quienes son capaces de hacer bromas con un asunto como este, pero creo que se trata de un tema muy serio que exigía esta aclaración por mi parte.
Soy consciente de que los políticos somos ahora mismo el blanco de todas las iras; en parte nos lo hemos ganado, pero en este caso les aseguro que no ha sido así.
No son mías las palabras que me atribuyen, jamás las he pronunciado, por supuesto no las suscribo en ese sentido y lamento muchísimo que hayan dado pie a esta situación.
Muchas gracias.
Cristina Tavío Ascanio