... o dos rulas y un trozo de hachís.
Increíble y surrealista la noticia de canariasahora.com sobre la proliferación de contrabando en la cárcel de Salto del Negro, en Las Palmas de Gran Canaria. Los paquetes se lanzan desde fuera gracias a que las vallas perimetrales de la prisión son de risa.
Pero lo más surrealista del asunto no es eso, sino la forma que tienen los reclusos de hacer su pedido: a través del teletexto de la Televisión Canaria. Si señores, la página 655 del teletexto de la nuestra se ha convertido en teletalego. Los reclusos envían los mensajes convenientemente camuflados con un doble lenguaje, y desde fuera le preparan su pedido, que posteriormente se lanza dentro de la prisión, preferentemente desde el lateral que da a la calle Guantanamo (toma guasa).
Ahora no dirán que la autonómica no cumple su función de servicio a la sociedad (reclusa).
Por fin la nuestra (por cierto, eslogan que hace muchos años usaba Azul TV), cumple su función de servicio público que tanto cacarean en las promos.