
Anoche, y en riguroso directo se celebró la final de la escala en hifi Quiero ser como Pepe, el programa presentado por Pepe Benavente, ese hombre del que ya hemos comentado lo bien que nos cae (no, no es una ironía). La final obtuvo un 25,9% de audiencia, algo insólito en la TV Canaria. No tengo ni idea de quién ganó, ni falta que me importa, teniendo en cuenta parte del jurado que calificaba a los concursantes: Idaira (!!!!), Los gemelos de Factor X (!!!!!!!!!) y una integrante de Boney M (¿pero del original, o de uno de los spin-offs?). El único que se salvaba del grupo era Javier Lorenzo, el director de musicales de la SER, por eso de que con los años que lleva al frente de emisoras como Los 40 Principales debe controlar el tema de la música comercial, por lo menos, más que todos los que estaban sentados a su lado.

Pero lo que me preocupa es ese dato del share. De cada 100 televidentes, casi 26 estaban paladeando el programa que eleva el concurso de talentos de las fiestas de La Naval (por poner un ejemplo al vuelo, no tengo nada en contra de las excelentes fiestas de ese barrio) a programa cultural. ¿Qué está pasando en esta comunidad autónoma? ¿Por qué un canal autonómico pagado con dinero público gasta dinerales en este tipo de programas?. Es más ¿Por qué existe la TV Canaria?. Con el presupuesto que maneja la TV Canaria (pista: es bastante más que el presupuesto de Canar 25) y ya puestos a hacer un Operación Triunfo isleño ¿no podría haberse montado un concurso en condiciones, con unos criterios decentes y un jurado de verdad?.
Pero si el programa ya daba penita, lo absolutamente patético era el día después en el programa “El expreso del mediodía”, haciendo el paripé con los concursantes ganadores de la noche anterior, con frases como “claro, vienen cansados por la emoción de anoche”, cuando el programa hace días (qué digo días, ¡semanas!) que está grabado. Ese hecho quizá pasaría desapercibido si no fuera porque uno de los concursantes, Oliver, hace ya más de un mes que está en el concurso de Gran Hermano. O eso, o tiene un hermano gemelo.
Peco de exceso de optimismo. Un vistazo a la parrilla de la TV Canaria consigue que me entre un escalofrío. Lo único medianamente bueno de la autonómica eran los informativos, y hace tiempo ya que pegaron un bajón en la calidad, por no recordar el bochornoso episodio del incendio en Gran Canaria, cuando media isla ardía a base de bien y la autonómica, cuya finalidad es, no lo olviden, el servicio público, no emitió ni un sólo corte informativo en toda la mañana, relegando la información a un texto en marquesina que iba pasando mientras emitían los excelentes culebrones de la cadena (de esos no faltan), y haciendo una cobertura más bien flojita ya bien entrada la tarde.
En definitiva, que no se que es peor, si la programación de la TV Canaria, o el gusto del 25,9% de mis paisanos.


Pues yo lo vi y me gustó.