Ya hablamos hace año y medio de las antenas asesinas. Si, esas que ponen vomistar y godafone para poner malitos a los viejitos del barrio. Por supuesto, la sangre caliente de los canarios se impone y el vecindario se echa a la calle a protestar para que un vecino no coloque una antena en la azotea de su casa y le cause cancer, insomnio, depresión y hasta catarro a sus convecinos.
Impagable documento con señora muy expresiva. Pero ella no sabe por qué.
¡DIOS! Las antenas producen algo asi como el efecto inverso de Cocoon ¿no?
Este post le encantará a Yenyen, lo sé }:-)