Para este hombre no hay crisis que valga. Lo mismo da que el Nikkei se caiga roto en pedazos o que el Dow Jones se precipite por el abismo de la codicia de quienes nos han metido en el actual embolao económico. Para Luis Deseda (no dejen de ver la web, sobre todo por las fotos de sus bailarinas en sugerentes atuendos), la vida es un bonchazo (qué bien hilado con el título de su último cd) perpetuo. Al mal tiempo buena cara, oiga; al mal tiempo, mala ligerita música.
No malinterpreten el título de este post, por favor. Es que, en la última hornada de videoclips que nos pasa LaSexta (cada día les quiero más, señores de LaSexta), podemos disfrutar del hit de Luis Deseda, “Así se mata al gusano”, o algo así. Qué habrá hecho el gusano para merecer morir a base de golpes de cadera y lujuriosos restregones, eso… nunca lo sabremos.
Sin derrochar en coreografía, ni en letras, ni en estilismo, en un alarde de austeridad acorde con estos duros tiempos, Luis nos invita a menear el pandero con desenfreno y pasión por el doble sentido. Como diría Enjuto, las bailarinas están jamelguísimas.
¿Alguna conexión con la campaña de una famosa marca de donuts pequeñitos? Quizás…
El caso es que, cuando veo y padezco escucho a Luis Deseda, mi primer impulso es investigar si un particular puede iniciar una causa en el Tribunal Penal Internacional, pero luego, no me pregunten por qué, me parece hasta entrañable.

Luis Deseda, siempre dicharachero; justo a su espalda, un hombre carga con un gusano gigante que no sabe que va a morir a caderazos
El chillido-gemido de los coros es, como lo diria, mejor no…
Que lacra.
PD cuenta con mi firma para lo de La Haya.