Una tarde de verano cualquiera. Voy con mi Creative Zen Nano corriendo un rato por una calle de esas en las que no crees que haya nadie. Bajo el ritmo, empiezo a caminar. De repente un tipo bajito, mas o menos de mi edad, me indica “Hola amigo”, mientras toca mi hombro, viene desde atrás después de haber cruzado la calle, no me habia percatado de su presencia, ya empezamos…
Sin que yo me quitara los auriculares (y sin intenciones de hacerlo), el tipo empieza con la lista de disertaciones que tradicionalmente he sufrido en mi puerta a otros como él, evangélicos en este caso, pero que también han sido mormones o testigos de jehová: el mundo actual está corrupto, no se considera a Dios, hay que encontrar la salvación, si no me he preguntado de donde vienen las cosas…Repasando las tácticas que he utilizado contra algunos de estos comeorejas, recuerdo a alguno cerrarle de un portazo diciendo “yo adoro a Satanás”, “aqui solo se admiten mujeres desnudas”, “ya tengo mi religión, gracias”. Ya no hacen tanto puerta a puerta como antes, hubo un tiempo en que tuve visitas semanales…
Volviendo a este chico, me incliné por ser simplista y hablar con frases cortas. Asi cuando me preguntaba por la creación del mundo, le indicaba simplemente: “hay cosas que estan hechas y otras que se hacen”. Intentaba darme vueltas con su argumentario, pero yo se lo iba desmontando con frases de igual calibre del tipo “si hay cielo o infierno, ya lo descubriré al morir, paso de vivir opositando para San Pedro” en el tono de mayor pasotismo que me salía. O era eso, o mandarlo a la mierda para que me dejara tranquilo en mi sucio mundo materialista. Al fin, parece que lo cansé y me dió un folleto, el cual amablemente rechacé con la excusa de no tener donde llevarlo (ropa deportiva, no bolsillos), aunque me endosó una tarjetita, la cual destrocé prudentemente cerca para que me viera.
En serio, ¿qué necesidad hay de que tengan ya que abordarme por la calle? ¿Acaso están tan ciegos con “su fe” que no admiten que hayan personas que nos importe una mierda su dialéctica y acabémonos riéndonos de ellos? Como dato anécdótico y para que vean que no me invento la historia, me abordó uno de ésta secta cuyo chabolo no pinta mal, a los cuales Ángel Llanos hizo un guiñito electoral. Por otro lado, en Agosto se hizo una especie de Asamblea Anual de Testigos de Jehová en el Pabellón Santiago Martin durante varios dias, con lo cual se demuestra que o cada vez cazan más incautos o éstos son más ricos.
Y al que me nombre a la Iglesia Católica, eso irá en otro mensaje.
¡Venga ya Sr. Autóctono! Usted no ha corrido en su vida. No corre ni cuando está cerca de la parada y ve que se le escapa el Tranvía.