Uno en Twitter tiene la oportunidad de mostrarse ocurrente, indignado, informativo, mordaz o divertido, todo ello sintetizado en 140 caracteres. También tiene la ocasión de hacer patente ante el mundo que la más sincera solemnidad no está reñida con las redes sociales. Fruto de ese empeño, ayer Ángel Llanos, ex montones de cosas del PP, actual miembro del Consejo de Administración de Teleférico del Teide (keep your underwear on, ladies!), nos dio un bonito y monárquico ejemplo tuitero:

Porque es de mal español, de antiespañol incluso, no derramar lágrimas de felicidad al ver a Su Majestad expresarse de esta forma tan emotiva, en la puerta de un hospital, sin guion, así, a lo espontáneo, sin que sepamos de verdad qué es lo que lamenta don Juan Carlos: si el viaje, si la caída, si haber matado animales en peligro de extinción, si haberse perdido el resto del viaje, o si que lo hayamos trancado.
Aprovechamos para recordarles, henchidos de la humildad histórica que hemos aprendido del Rey, que tenemos un Twitter donde pueden seguirnos: @canariasbruta.


No hay nada más ridículo que un *** solemne.
Nota de miguel: Descalificaciones personales no, por favor