El que escribe a diario la columna “A fondo” en El Día, y que firma como Roger (ojalá fuera éste!)), hoy nos trae Hilario, el godo y el tonique, en el que disculpa al entrañable y bonachón concejal por su salida de pata de banco exabrupto lamentable discurso fuera del recipiente gañanada mítica intervención en Radio No Sé Qué, de la que hemos hablado en éste, su weblog de confianza, con argumentos sorprendentes:
No, no es xenofobia, es manera de hablar. Y si el godo se hubiera integrado en nuestros sentimientos, pues lo comprendería y no arremetería contra el canario por lanzar, en la metáfora, un tonicazo en el tolmo del español. (…) Que no tenga reparo el bueno de Hilario, ni que se exceda en la pedida de disculpas. Él hablaba como Jesucristo: con una parábola.

Y en verdad les digo, primos: bienaventurados los godos, pues ellos recibirán un tonicaso
El Día nunca defrauda, eso no me lo pueden negar.
De postre, la viñeta de hoy de Padylla, que lleva sembradito una buena temporada.



¡Sabía que iban a decir algo sobre ésto!