Si alguien se molesta en repasar los últimos años en la vida de las Islas podrá percibir un hecho absolutamente objetivo. Tenerife está de moda. Los periódicos de Gran Canaria han encontrado una nueva veta aurífera en el gran filón de siempre, el pleito, esta vez disfrazada de un servicio a la libertad de expresión que consiste en que desde “fuentes próximas a la investigación” (¡y qué próximas!) se les suministran una y otra vez filtraciones que se convierten en denuncias impresas y hechos supuestamente probados que, inexorablemente, han ido derivando hacia Tenerife. El linchamiento que empezó con la compra de Las Teresitas afectaba a quien esto firma, como alcalde, a algunos cargos políticos y a varios funcionarios.

Así es, con dos cojones. Es Miguel Zerolo, imputado y alcalde (aunque no ejerza últimamente) quien ahora hace suyas las teorías de la conspiración judeomásongrancanariona publicada por El Día de que las Teresitas en un invento. Y como no, casualmente la publica en las páginas de dicho diario.
Basta ya, señor Alcalde. Basta de insultar la inteligencia del pueblo de Santa Cruz, de querer justificar la imputación de dos delitos graves (de momento) en el que, con la colaboración de CajaCanarias, amigos y presuntos corruptos de otras filas, ha permitido el pelotazo inmobiliario más grande de la historia de Canarias, con beneficios multimillonarios a dos empresarios amigos que han dado el pelotazo del siglo. Su artículo de hoy consiste una “defensa socialista”, análoga de la defensa Chewie que mencionábamos hace días: la culpa no es de aquellos implicados en el caso que están siendo investigados, sino de los malvados socialistas (Juan Fernando López Aguilar, Santiago Perez, etc, etc) que denuncian el caso. Y del pueblo chicharrero, que no reacciona a la supuesta agresión que resulta imputarle. Este tipo de declaraciones poco favorecen a los canarios.
Quizá y solo quizá, será que, además del miedo que debe tener por afrontar una pena que probablemente le aparte de su anhelado sueño de ser Presidente de Canarias (y, quien sabe, a Tenerife II), se sienta solo señor Zerolo. Solo, por ver como en su Ayuntamiento un tal Angel Llanos (& friends) mangonea a su gusto, pasándole por encima en protagonismo y decisiones, sobre todo en cuanto a la economía municipal y enchufitos se refiere. Solo, en su propia Coalición, donde ninguno de sus compañeros le defiende en los medios, limitándose a palmaditas de rigor en actos internos. Solo, entre la clase alta de Santa Cruz, de la que otrora era adalid y ejemplo, pero que ahora hace como si no le conociera. Y de su vida personal, guardaré silencio prudentemente, pero también esta solo.
Por tanto, como santacrucero de nacimiento, le pido humildemente que se calle, que deje estas declaraciones por la mano y que haga el trabajo que le corresponde como alcalde. Así mismo, que se presente ante la Justicia, deje de entorpecer las investigaciones y acate el veredicto que se toma, aunque le sea poco favorable.
Y ya, de paso, déjese de publicidades subliminales para la película de su íntimo Lucas Fernández, que lo mismo le sale el tiro por la culata.


A Miguelón nunca se le podrá acusar de tímido, eso seguro. Sus huidas hacia delante pasarán a las antologías. Triste que se tenga que aliar con el señor Burns. Y más triste que para esta ciudad, imputado sea sinónimo de reelegido.
Alabo, de paso, la introducción de esta mejora técnica para valorar cada post, esperando que no desate feroces luchas intestinas entre los que en este blog escriben, y que no se inicie una loca carrera homicida por ver quién escribe los posts de mayor aceptación popular.
Yo, por si acaso, ya aviso: los quiero a todos por igual.