En estos días asistimos a llamamientos desde diferentes medios de comunicación solicitando nuestro voto en favor de la “presunta” candidatura de La Alhambra para ser elegida como una de las nuevas siete maravillas del mundo.
Primero: ¿quién coño organiza esto? Supongo que para una elección de este tipo se precisa algún tipo de reconocimiento oficial. Sin duda la UNESCO sería el organismo indicado para organizar esta elección. Si no, para mí la elección tendrá la misma validez que las listas de las mujeres más elegantes, los hombres más atractivos… publicadas en las revistas de turno.
La respuesta a la pregunta del principio es la NewOpenWorld Fundation, con sede en Suiza. Sinceramente, no me he preocupado de averiguar que tipo de vinculaciones tiene (en caso de tenerlas) esta fundación con algún organismo oficial.
Segundo: Afortunadamente a la hora de votar online se eligen 7 de las candidatas, con lo que supongo que se elimina en gran parte el “efecto OT”. Si los votos fueran hacia una única candidatura, esto se convertiría en una competición pueblerina como las de provincia contra provicia o comunidad contra comunidad que hemos visto en varias ediciones de OT. Yo hubiese añadido al sistema de votación una premisa más, que nadie pudiera votar por una candidata de su país.
Tercero: Moralmente, los únicos cualificados para hacer esta elección son aquellos que hayan visitado todas y cada una de las candidatas propuestas. Esto no es como elegir una canción o una película que cada uno puede escuchar o ver desde su casa. No vale con ver una foto o un video.
Por todo ello me niego a participar en un negocio privado cuyo resultado no reflejará una realidad objetiva.


Charlie:
Estoy completamente de acuerdo contigo. Yo tuve que votar por obligación familiar [sic], y reconozco que la Alhambra no me gusta en absoluto.