No sé a vosotros, pero a mi ya hace mucho que me cansa todo este rollo de la sagrada comunión con dios padre y muy señor mío que supone escribir unos caracteres en una cajita de texto y pulsar “post”. Los blogs, los bloggers, la blogosfera. El twitter, los twitiriteros, la twitosfera. El podcast, los podcasteros, la podcastfera. El IRC, los IRCeros, la IRCesfera. La radioafición, los radioaficionados, la radioaficionadosfera. El ego, los egocéntricos y la egocentrosfera, que es la única figura geométrica en la que todos los puntos son el centro. Señoras y señores, revolución tras revolución todo sigue igual: no somos más que personas que pasamos la mayor parte del tiempo hablando de nosotros mismos con cualquier excusa.
Una buena reflexión (como casi siempre) desde el antiguo Despacho 101 sobre algo que tenía en mente hace meses. Y aunque resulte incoherente expresar acuerdo con esta opinión empezando por una cita textual, es cierto que dentro del universo Internet empiezan a formarse, si no lo están ya, una serie de tribus y clanes basados en la endogamia colectiva y por personas que se dan más importancia que el resto. Así, sin que nos demos cuenta, se crean anillos de enlaces, que a su vez responden a intereses colectivos, ya sean narcisistas, económicos o profesionales. Llegar a uno de esos enlaces como visitante es relativamente sencillo, pero casi es imposible salir, ya que están todos enlazados unos con otros. Y por supuesto, altruismo cero y espera sentado si quieres estar dentro del anillo…aunque…¿para qué?

¡Si hasta se ha descubierto que hay blogueros a sueldo para demostrar los parabienes de determinados proyectos de “emprendedores”! En numerosos de estos blogs camuflados de buenrrollismo, hay una especie de comportamiento común de constante revolución provocada y no pedida. De demostrar al mundo, al país o incluso a la región, que están en la onda. Que son 2.0 y los demás, o saltamos de versión, o no somos nadie. Incluso, de llegar a tomarnos por tontos pretendiendo dictar una opinión, para luego tomar la contraria sin despeinarse. Esto, para alguien como yo, que humildemente ve los blogs como válvula de escape rociada con cachondeo y algo de mala leche, resulta sorprendente

Pues miren, estimados blogueros de moda: su rollito me repatea el apéndice.. Tanta modernidad abruma, se supone que un blog es para llegar, escribir lo que te salga del nardo y publicarlo. Y si a la gente le gusta, chachi-piruli, y al que no, pues dos piedras. Un blog tiene que ser, dependiendo de lo que hable, gracioso, divertido, crítico o interesante. Pero no una fachada que oculte una pirámide de ambiciones. Que se monte toda una parafernalia del blog, que haya gente que pretenda vivir de ésto y que encima algunos consigan tal proyección cuando ésto solo va de tirar líneas, pues va a ser que no. Si esto solo es un sitio web periódicamente actualizado que recopila cronológicamente textos o artículos de uno o varios autores, apareciendo primero el más reciente, donde el autor conserva siempre la libertad de dejar publicado lo que crea pertinente. Para editoriales y capulladas, hay otros sitios.
Y ahora vas y me pones 0 estrelllitas xD
Ojalá este sentimiento cunda más entre la gente. Yo estoy cansado de lo que llamo “fábricas de post”. Jóvenes en la mayoría de los casos y auténticas máquinas de escribir “reseñitas” sin mucha diferencia la una de la otra de el último cacharro de turno, felices de vivir como viven porque de momento el Adsense les da para comprarse el último modelo de ipod. Felicidades, ya hablaremos cuando tengas que pagarte un piso (o la escuela de tus hijos).