Este que suscribe debe confesarles que después de década y media navegando por el internets ya está curado de espanto. He visto todo tipo de mierdas inimaginables y he descubierto que si te pone burro la moluscofília, esto es, zumbarse un mejillón, una navaja o un berberecho, tenga por seguro que al menos encontrará un foro de moluscofílicos en los que contar sus experiencias y trucos para no cortarse con las partes afiladas de la lata cuando se de al fornicio berberechil.
Hecha esta introducción chorra, las redes sociales no dejan de sorprenderme. A menos de una semana de haber descubierto a unos soplaos que pretenden cerrarnos este, su weblog de confianza (y dos piedras), me encuentro este bonito grupo en el caralibro

Prueba palpable de que se puede vivir con medio cerebro
Lo que me sorprende no es tanto que exista el grupo, que se puede alucinar con cada grupo raro que hay en Facebook. Lo que me alucina de verdad, es la muchachada que puebla el grupo.
Sorprende ver a tanto payaso junto con aspiraciones ñaka-ñaka. Los mismos que luego dicen buscar una independencia “pacifica” y democrática.
Sorprende (y apena) ver a un miembro de las ene ene ge ge de Coalición Canaria. ¿De verdad alguien que tiene cargos orgánicos en Coalición Canaria se permite el lujo de estar en grupos como este, o en el que se pide el cierre de este blog?
Soy un ingenuo, amigos lectores, pensé que ya lo había visto todo en Internet, pero me equivoqué. Cuando los payasos salen a la pista central siguen dejandome boquiabierto.


¿Por qué no me extraña nada ver cómo se hermanan con los proetarras?