
Alucinado me he quedado con la noticia que me envía el amigo rvr (¡gracias!) que a su vez la encontró en Epsilon que a su vez se hacía eco de una noticia publicada en La Opinión de Tenerife que dice así:
José Segura, delegado del Gobierno en Canarias, pidió ayer, en el marco de la presentación de los nuevos 205 agentes de la Guardia Civil, para la provincia de Las Palmas, “comprensión ante la búsqueda de medidas, que permitan desahogar las colas que se forman en las comisarías para sacar el nuevo Documento Nacional de Identidad (DNI)”.
“Yo no lo entiendo, siempre han existido colas, las de las rebajas o la del Servicio Canario de Salud, ahora crecen las del DNI y a veces no es por necesidad”, dijo Segura.
El DNI, Sr. Segura, no es una necesidad, es una obligación, y además lo tienes que pagar tú de tu bolsillo. Siendo una obligación y teniendo en cuenta que quien lo emite es el Estado, que mantenemos todos con nuestros impuestos, es impresentable que tengas que hacer cola toda la noche para obtener un carné que se suponía que iba a ser más ágil y rápido en su tramitación, y es todo lo contrario.
Impresentable, o más bien, muy desafortunado es el comentario del Sr. Segura. Si el problema se debe a falta de medios, de personal, de experiencia con el nuevo procedimiento, que se la envaine, lo diga, y pongan remedio. Pero en política, ya se sabe que el juego del depeging funciona muy bien. Ahora la culpa será de los ciudadanos, que hacemos cola para las rebajas (serán los conocidos del Sr. Segura, porque yo nunca he hecho ocho horas de cola para unas rebajas) pero nos quejamos, fititú, por ir a sacar un documento imprescindible.
Si él tuviera que hacerla verás como no decía eso.