Cada vez hay más voces que con razón y mucha simpatía se preguntan por qué a Tenerife no se la denomina Gran Tenerife. O mejor, Grandísima Tenerife. Lo exponemos hoy miércoles, día de la Patrona de Canarias. Patrona que quisieron robarnos con el consentimiento de un altísimo cargo del anterior Gobierno de Canarias y con el silencio de cierto prior de una Orden
aún desconocemos por qué, a través de un estatuto de villas marianas que pretendía igualar el tratamiento de la Virgen de Candelaria con la de Teror. Gracias a que la propia Virgen puso su mano para impedirlo, a la valentía del alcalde del pueblo que la acoge y, por qué no decirlo, a las denuncias de EL DÍA, los canariones fracasaron en su intento, al parecer, y por ello no hay que bajar la guardia, pues siguen al acecho.
¡VivalaVirgendeCandelaria! ¡Hoy se ha revelado el Plan Maestro! Quitar el Gran a Canaria para quedárnoslo en Tenerife y aumentar nuestra soberanía, muahahahahaha. Así podremos resarcirnos de las miles de carreteras, inversiones, mujeres, niños y comida que nos han quitado desde el celoso sanedrín de Vegueta desde el principio de los tiempos a la única y soberana capital canaria. ¡Temblad, canariones inmundos, el Gran será nuestro y sus horas como co-capital serán contadas!
Coñas aparte, gracias por el aviso al Enrique de Levedades, conocido masoquista-lector diario del esquizofrénico que oye voces editorialista de El Dia del que hablamos hace no mucho vuelve a la carga, no dejándonos descansar ni en días festivos.
Que como todo el mundo sabe, es Don Pepito…o no…


Como chochea este hombre. Como chochea.