La Estrategia Canaria de Empleo pretende promover ‘la creación de empleo, aumentar la calidad del mismo y dotarlo de mayor estabilidad. Para ello, la Estrategia se estructura en tres grandes bloques: empleabilidad, adaptabilidad y modernización. Con ellos se aborda de forma completa las necesidades del mercado laboral, favoreciendo la integración laboral de los desempleados, impulsando el desarrollo empresarial y la mejora del capital humano y modernizando la gestión de todos los recursos’.
Bonitas palabras dichas hace no mucho por el Gobierno de Canarias. Pero imagínate que te encuentras sin trabajo, que estas tirado sin empleo, sin paro y buscas currar desesperadamente. Que perteneces a una clase de personas en lo que se denomina “en riesgo de exclusión”, mal visto por culpa de una mala vida de la cual quizás no seas responsable. Que aunque hayas hecho decenas de cursos del ICFEM, otras tantas entrevistas y unas cuantas selecciones, no te cogen ni de reponedor en Hiperdino
De repente, alguien viene y te ofrece ésto: tienes que estar currando a piñón tres semanas. En esas semanas tienes que hacer de todo por la campaña de un partido político: debes descargar furgones, debes repartir mercancía por toda la isla, debes currar de camarero en cantinas, debes embuchar cienes y cienes de sobres con propaganda o papeletas…Todo ello en jornadas maratonianas de 12, 13 horas. ¿Contrato? Ni de coña. ¿Por cuánto? 600 euros.
Este caso es real y me ha sido contado por alguna persona implicada en el asunto.Esta esclavitud del siglo XXI, que parece increíble, la está practicando Coalición Canaria en la campaña electoral de Tenerife. Por tanto, por mucho que grite Ana Oramas esta noche en la TV Canaria, o cualquiera de sus candidatos en las televisiones locales, que tengan vergüenza. Están sacando su campaña a costa de pobres diablos.


Bonito caso de hipocresía.