Hoy el Diario de Avisos, viene jugosito de perlas informativas.
Desde una foto de una carrera nudista celebrada en la playa de la Tejita, donde dos de los únicos diez participantes del evento, lucen un gorro de Papá Noel en pleno mes de Abril (ellos sabrán la gracia que tiene, porque yo no le veo ninguna):
Sí, lo sé, es la segunda foto de gente ‘en bolas’ que destaco en poco tiempo. ¿Será preocupante doctor?
Pasando por un titular de una información dentro de la ¿sección de política?, cuya lectura provoca irremediablemente que uno se pregunte: ¿pero qué coño?
¿Quién será ese primer Manuel Artiles? ¡Apuestas!
Hasta el remate final, con una hilarante entrevista a Antonio Alarcó, Consejero Insular de Sanidad y Relaciones con la Universidad, Vicepresidente Segundo del Cabildo de Tenerife y Senado (¡¡toma ya!!). Lo de hilarante, por supuesto no es por las preguntas de la entrevistadora, sino por las respuestas del señor Alarcó.
Dos ejemplos:
- ¿Es posible mantener una sanidad 100% pública o es inevitable acudir a la concertaciones con las clínicas privadas?
“Lo importante no es que el hospital sea público o privado, sino que el ciudadano esté operado en el tiempo adecuado y con el máximo nivel médico. No tiene importancia que lo público financie lo privado, siempre y cuando lo haga con un sistema de acreditación correcto”.
¿¡Cómo!? ¡Hombre! Supongo que no cuesta igual que alguien se opere en un hospital público en vez de uno privado porque no existen suficientes recursos en el primero. Más aún cuando la mayoría de esos hospitales privados pertenecen al mismo grupo empresarial (paso de poner enlaces a quien me refiero).
- Hablemos del tren. Soria ha dicho que no es el momento oportuno de inversiones tan grandes, hasta que no pase la crisis y usted defiende la inversión en el tren. ¿Cómo se resuelve esa aparente contradicción?
“Es posible invertir en trenes y atender la sanidad y los asuntos sociales. La movilidad, la igualdad de acceso a bienes públicos y privados, también es una apuesta en tiempos de crisis. Hay mejor acceso a la sanidad si hay trenes. Por tanto, es compatible priorizar con que se invierta en trenes”.
¡Yeah! “Hay mejor acceso a la sanidad si hay trenes“. Ya veo a la gente yendo a un hospital que todavía no existe (porque su finalización se retrasa una, dos y tres veces, ¡y las que quedan!), utilizando un medio de transporte que tampoco existe aún.
Al señor Alarcó sólo le faltó añadir: ¡¡estarán enfermos pero irán como señores en el tren!!
¡Qué penosos gestores de la cosa pública tenemos! ¡Qué grandes humoristas hemos perdido!


Pues claro: si no hay trenes los pobres no pueden ir al hospital.
Gracias don Alarcó por abrirme los ojos: las colas en sanidad son por falta de ferrocarril.