Un alto porcentaje de la población está bajo el umbral de la pobreza. Es frecuente el tráfico de drogas. El barrio carece de bibliotecas, centros comerciales, cines. Ni siquiera un servicio de transporte fluido”. La oferta de ocio alternativo es nula, salvo una cancha de un colegio. El alumbrado es nefasto, lo que de noche acrecienta la inseguridad. La presencia de la policía en la barriada es nula. Los menores del barrio presencian la comisión de delitos como algo normal.
¿El Bronx de Nueva York? ¿Las fabelas de Sao Paulo en Brasil? No. Hablan del barrio de Jinamar, en Gran Canaria.
Y aún hay más. Esto es lo que dice sobre el barrio de La Isleta, en Las Palmas de Gran Canaria
Ésta está particularmente afectada al ubicarse en el puerto, donde hay muchos camellos. Algunos marineros están obligados a asentarse en el puerto como ‘okupas’, ya que a veces, al desembarcar, no reciben la paga de su patrón
La isla de Tenerife tampoco se salva:
A finales de julio la Policía Nacional detuvo en Santa Cruz a tres personas que repartían drogas por bares de copas y locutorios de la ciudad, y se incautó de 1,4 kilos de cocaína y 890 gramos de heroína de gran pureza. Ha sido el penúltimo golpe policial a un negocio, el del narcotráfico, que tiene a sus más peligrosos clientes entre las bandadas de extranjeros borrachos que se divierten en el sur de la isla. El barrio de Las Verónicas, no lejos del Puerto de Los Cristianos, acumula discotecas y bares que frecuentan muchísimos turistas pendencieros. En Las Verónicas suele registrarse al menos una muerte violenta cada verano, generalmente por apuñalamiento durante alguna pelea.
Los textos están extraídos del artículo Calles Malditas de la revista Interviu de esta semana, que habla de las zonas más conflictivas y peligrosas de la geografía española. Por cierto, fíjense quién es uno de los periodistas que firman la noticia.


Pues en Gran Canaria no se como será, pero en Tenerife, en la zona de Verónicas, todos sabemos que han pasado cosas, y también sabemos que ahí se vende droga, pero como en otros muchos sitios, no por ello es una zona peligrosa, a mi no me da miedo pasar por Verónicas, no voy generalmente, porque a mi no me gusta salir de fiesta, pero alguna vez que he ido a cenar con amigos en algún sitio de Las Américas, luego a lo mejor hemos dado un paseo y hemos pasado por Verónicas (me refiero a la zona, no es que nos hayamos metido en los locales) y la verdad es que no tienes por qué tener miedo. Yo de hecho tengo muchos amigos que salen a las Verónicas de vez en cuando y no hay problema con eso.
Pienso que quizá este artículo es un tanto alarmista, además, en Tenerife hay sitios bastante peores que las Verónicas.
A ver si alguien más comenta algo para saber que piensan de ésto.