El nacionalismo, como cualquier otra idea o tendencia política, es muy respetable. De hecho, siempre he pensado que, apartando la variable solidaridad de la ecuación, si te llamas Pedro y vives en la calle San Juan de Telde es lógico que seas “pedrista”, “sanjuanista”, “teldista”, “grancanarista”, “laspalmista” y “canarista”. Más aún, en lugares donde el nacionalismo tiene una tradición, una explicación, un motivo… puedo llegar a comprender (no compartir) la “incomodidad” que les produce la palabra España en su DNI.
La situación en estos lares dista mucho de parecerse a esa que yo respeto y, por tanto, la desprecio. Estamos en una tierra en la que no hay una tradición nacionalista o un nacionalismo representativo de forma natural. Encima, los ideólogos del presunto verdadero nacionalismo dejan bastante que desear tanto a nivel intelectual como a nivel de salud mental. Desde los que se creen descendientes directos de Doramas o Bentejuí, hasta los que aprovechan los espacios gratuitos de publicidad de que disponen en medios públicos en campaña electoral para hacer apología de su ignorancia.
Si es usted lector habitual de CB puede omitir la lectura del siguiente párrafo.
Al hablar de “presunto verdadero nacionalismo” es evidente que no me refiero a Coalición Canaria. Cualquiera con dos dedos de frente sabe que Coalición Canaria es un partido con una única ideología: mantenerse en el gobierno Canarias cueste lo que cueste. Que hay que pactar con el PP de Soria, se pacta. Que hay que pactar con el PSOE ahora que no está Juanfe, pues se pacta. En su origen, ATI si que tenía una ideología: eran más de derechas que los grifos del agua fría de los baños de Intereconomía y la “I” de independiente no tenía nada que ver con independentismo. Así CC ha visto un filón en el nacionalismo y se ha autodesignado como la quintaesencia del mismo y, dada la inexistencia de un nacionalismo natural y coherente, se dedica a fomentar el nacionalismo de ronería, timple y guancheradas varias.
Como decía antes, soy respetuoso con todas las ideologías respetables. Con lo que no puedo ser respetuoso es con la manipulación de masas (en mi caso y en el de la mayoría de nuestros lectores se queda en intento). Cuando esta manipulación (o intento de) se hace con dinero de mis impuestos paso de no ser respetuoso al desprecio y la indignación. Vale que si ves la TV Canaria o escuchas su radio anexa tengas la impresión de que no hay ninguna persona en el archipiélago que esté a favor de las prospecciones petrolíferas en aguas relativamente cercanas a Lanzarote, vale que se gasten mi dinero en hacer telebasura, vale que cada vez que salen los resultados del EGM hagan una interpretación muy creativa de los mismos… pero lo que he visto hace unos días me ha dejado boquiabierto.
“La radio nasssssional de Canarias”. ¡Hay que joderse! Ya me tocaba las narices que lo que debería ser el “debate del estado de la comunidad autónoma de Canarias” se rebautizara como “debate sobre la nacionalidad canaria”. Y aún más grave me pareció que PP y PSOE no hicieran nada para evitarlo.
Creo que esta promo es un claro caso de intento de adoctrinamiento y, de igual forma que la junta electoral central retira anuncios de autobombo institucional durante la campaña electoral, alguien debería tomar cartas en el asunto. Yo por mi parte ejerzo mi derecho al pataleo escribiendo este post y, en cuanto lo acabe, cene y vea en laSexta “Person of interest” escribiré un email a Intereconomía a ver si por lo menos hacen que a los promotores de la idea se les caiga la cara de vergüenza.


¿RNE no puede reclamar por uso indebido de su nombre? Puede confundirse con RNE en Canarias