LOS RESULTADOS electorales han confirmado el poder de los partidos que han hecho de Las Palmas su “niña mimada” en el Archipiélago y, por contra, han dado un buen varapalo al nacionalismo de Coalición Canaria. Pero lo más inexplicable, lo que nos duele de verdad, es que Tenerife haya dado la espalda a Ricardo Melchior, un político preclaro, el hombre que ha hecho posible que la isla tenga el mayor peso específico dentro del conjunto de Canarias. Este pueblo, de ordinario generoso, esta vez no lo ha sido con quien acaba de proporcionarle uno de sus mayores logros, del que se benefician a diario miles de ciudadanos, el tranvía. Nos congratulamos de que haya sido elegido para ocupar un puesto en el Senado su socio en el Cabildo, Antonio Alarcó, quien también conserva las esencias de tinerfeñismo y representa, lo mismo que su partido, valores como la defensa de la familia, el orden, la moralidad, el trabajo… Pero, aunque su elección como senador sea un consuelo, seguimos preguntándonos cómo es posible que Tenerife haya abandonado a quien más alto la ha colocado en el concierto canario.
No, no son días felices éstos para el señor Burns, al que le ha causado un dolor bárbaro ver a Ricardo Melchior, ese señor con apariencia de abuelo dispuesto a atiborrarte de caramelos Werther’s y alma de caudillo, desposeído del asiento en el Senado que, imprudentemente, daban por seguro los nacionalistas canarios. Los tinerfeños, inusualmente desagradecidos, en vez de rendir pleitesía a Melchior, van y votan lo que les da la gana. Si es que con esto de la democracia, no sé dónde vamos a llegar (¿Chikilicuatre senador?).
Pero es que nada del editorial de hoy (no me miren así, es mi droga, ya no me causa placer, pero sigo enganchada), tiene desperdicio:
Pero lo comentamos porque sabemos que nos va a influir a través del poder de Las Palmas. Por cierto, una tierra sin relieve alguno, que vive de las “rentas históricas” que le proporcionó el hecho de haber caído la primera ante el conquistador; continuamente favorecida por el poder central, incluso por los últimos Gobiernos autónomos de Manuel Hermoso y Adán Martín con regalos como una universidad, dos televisiones públicas, grandes obras en carreteras y hasta un intento de darle a su patrona la misma categoría que a la Virgen de Candelaria. Por eso nos tememos las reacciones de allá. Tenerife lo va a sufrir, sus autoridades y su pueblo. Y ya veremos si no nos aplican el derecho de pernada. Y frente a las huestes políticas que trabajarán para Las Palmas desde el PSOE y el PP, a Tenerife y su provincia le quedan Ana Oramas y José Luis Perestelo, que tendrán que luchar solos en el Congreso de los Diputados.
De repente me he imaginado a Ana Oramas con dos roscos a los lados de la cabeza y blandiendo una espada láser; son sin duda efectos colaterales de tanta sobreexposición cartelera en estos comicios.
Es meritorio que los gcanarios sigan aprovechando el tirón tras cinco siglos desde la Conquista; eso es lo que se suele llamar una buena rentabilidad, y ríete tú del 5% TAE. Apocalípticos tiempos se avecinan para la Nivaria triunfante (e ingrata), con la honra de sus mujeres amenazada y haciendo frente a expolios varios por parte de la envidiosa isla vecina.
Este señor debe tener una vida interior la mar de rica y bulliciosa, seguro.

Hoy no es excelente
Pues agarrate porque tengo capturada la entrevista que hoy le ha hecho en la TV Canaria uno de los hermanos Rivero al director/editor/ideólogo de El Día. 27 minutos que no tienen desperdicio. Por cierto ¿sabían que D. José tiene tres Bypass coronarios? ¿Y que dice defender que le quiten el Gran a Gran Canaria porque según dice, su fallecida esposa conocía la verdadera cara de los canariones, y el, en su memoria, lucha contra la perfida Tamarán?. Con ese panorama, no entiendo como lo siguen dejando exaltarse de esa manera, que le va a dar un jamacuco al hombre el día menos pensado.