Hoy reparto premios y distinciones en Canarias Bruta.
El primero es “Simplón de la semana quincena” (no puedo usar semana, porque sonaría demasiado a SLQH, y entonces el incansable guardián de la heterodoxia, que no se pierde un post a pesar de tanto que nos odia, vendría a darme chucho intelectual). Se lo entregamos a Ángel Isidro Guimerá, abogado, tertuliano, concejal en el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y actual responsable de la Sociedad de Desarrollo (anteriormente conocida como “el juguetito de Ángel Llanos”) (ya ven qué llenito de ángeles tenemos el Consistorio), por estas declaraciones:
Guimerá no apoya el festival de tatuaje ´por su relación con las drogas´
La relación del tatuaje con las drogas, se entiende, no la del propio Guimerá, que no sé cuál será ni me interesa.
El nuevo consejero delegado de la Sociedad de Desarrollo, Ángel Isidro Guimerá, ha negado su apoyo a una nueva edición del Tenerife Tattoo Fest. Este encuentro de tatuadores se celebró por primera vez hace un año, auspiciado por la Sociedad de Desarrollo, cuando la dirigía el popular Ángel Llanos. Guimerá declaraba en Radio El Día que, para una nueva edición del Tenerife Tattoo Fest, “conmigo no lo van a hacer”. El motivo principal que esgrime Guimerá poco tiene que ver con la crisis, sino que él cree “que un concurso internacional de tatuaje podría ser interesante, pero lo que conlleva es que vendrán muchos drogadictos”. (…) Al ser cuestionado por el entrevistador, Guimerá afirma que él no vincula ambos mundos, “pero digo que no está muy alejada”. “Donde hay tatuadores, donde hay tatuajes, lógicamente también pululan personas más o menos vinculadas a la droga, eso no es ningún secreto”.
Además de la audacia que supone vincular alegremente a todos los tatuadores con el trasiego desaforado de drogas, añadamos el argumento que aportaba la MasaComentadora: por esta regla de tres, cierra los Carnavales, macho, porque por ahí se comenta que algunos desvergonzados consumen sustancias en tan entrañable y sana fiesta.

Ojalá supiera usar Photoshop para tatuarle algo bonito en la frente, aunque si lo miras fijo parece que ya vino photoshopeado de casa
El segundo premio de hoy es un accésit a la miseria argumental, que se lleva por unanimidad nuestro estadista internacional favorito y relevo de futuro del “periodismo canalla a lo Pérez Reverte” (¡gracias Miguelito!), Ricardo Peytaví, por las retorcidas conclusiones a las que llega en su artículo Por las buenas o por la fuerza.
Acongoja, por no decir otra palabra, que en los mismos periódicos donde se recuerda la gesta de la llegada a La Luna, aparezca la noticia nada edificante de otra menor violada por siete menores. Lo peor del caso es que llueve sobre mojado, pues días antes seis jóvenes (de ellos cinco menores) forzaron a una chica de 13 años en la localidad cordobesa de Baena. El nuevo suceso se ha producido en Isla Cristina, Huelva.¿Qué está pasando?, se preguntaban ayer los participantes en una tertulia radiada. Pasa que la moral ha sido reemplazada por el todo vale. Si el novio de una chica puede fornicar con ella, ¿por qué no también los que no lo son? Ellos también tienen derecho; se lo han dicho sus padres, sus profesores y, sobre todo, sus políticos. No con palabras directas, hasta ahí podíamos llegar, pero sí con leyes disparatadas y permisividades que jamás se debieron tolerar; con nueva moral (si es que a eso se le puede llamar moral) según la cual una chica de 16 años tiene que pedir permiso a sus padres para llegar a casa después de las diez de la noche, pero no para abortar o meterse en el cuerpo la píldora del día después. Ya puestos, qué importa un polvo más o uno menos, ya sea por las buenas, por la cara y sin mosca o, simplemente, a la fuerza.
Si el novio de una chica puede fornicar con ella, ¿por qué no también los que no lo son? Argumentazo de los que hacen época, ¿eh? Ni el menor asomo de compasión hacia la chica, para empezar. ¿Alguien conoce a padres o profesores que les hayan dicho, o insinuado, a sus hijos o alumnos que son libres de violentar la integridad física de una mujer, que tienen derechos (que la ley les ampara) para forzar a una chica a mantener relaciones contra su voluntad? ¿Cómo se puede vivir en una confusión de ese tamaño? ¿Es que acaso el pelazo que lleva aisla a Peytaví de la realidad?
Uno de los galardonados de hoy tiene responsabilidades de gobierno; el otro cree que es un líder de opinión y cuenta con tribuna diaria privilegiada para soltar sus historias. Y luego nos preguntamos por qué nos va cómo nos va.


Ángel Isidro Guimerá, ilustre vago que dormita en los escaños del consistorio y en las tarimas universitarias, pensando fuera del recipiente.