Los más antiguos del lugar conocen el asco que a varios de los miembros de éste, su weblog de confianza, nos (por supuesto que soy uno de ellos) producen los carnavales. Dado que nuestro sueño utópico de la desaparición, o al menos del cese de la financiación pública, del principal exponente de la mediocridad archipielágica nunca se hará realidad (de ahà lo de sueño utópico, obviamente) se me ocurre una propuesta intermedia que además, obviando mi “sentimiento negativo” hacia esas fiestas, me parece un ejemplo de sentido común. Quizás me estoy columpiando y ya alguien ha hecho esta propuesta o, incluso, hasta se esté considerando llevarla a cabo. Bueno, como no tengo constancia de esto último, ahà va la propuesta.
Propongo que en la edición 2010 de los carnavales se elimine de los diferentes concursos el premio al “mejor vestuario”, instando a las agrupaciones participantes a reutilizar/reciclar el vestuario de ediciones anteriores. Por supuesto, de forma paralela, esto implicarÃa una disminución de las subvenciones que reciben estos colectivos.
Dicho con otras palabras, el dinero público no está, y mucho menos en tiempos de crisis, para pagar lentejuelas, plumas, pelucas o zapatones.
Ahà queda.


Chacho Charlie… perononohvaquitanuehtrocahnavaaaaaaaaa!!! xDDD
y añado que eres un endofogo y un racsita! hala, ahà queda eso xDD