
El artículo de Don Consultor me ha recordado que hace meses (19nov2009) capté con mi móvil la imagen que ahora comparto con ustedes. No digo ningún disparate cuando afirmo que “El ClipArt lo carga el diablo” y, más recientemente, “las búsquedas de imágenes en Google las carga el diablo”.
La imagen que se incluye en el post anterior, aún siendo super-curiosa (no pretendo quitarle méritos al autor del artículo) no deja de ser un caso de mal gusto combinado con un sentimiento de orgullo por la, supongo, afición del propietario hacia la colombofilia (una perversión sexual tan respetable como cualquier otra). Resumiendo, el resultado es “opinable”. Habrá gente a la que le guste y gente a la que no (y añado que los primeros quedarán retratados por su opinión). En el caso que les expongo se deja entrever una presunta discapacidad intelectual en la “ejecución” del letrero. ¿Qué pretende transmitirnos el propietario? ¿Refleja la ilustración la imagen del público objetivo del establecimiento? ¿Está el cartel a medias y se trata de una aplicación del tan manido “antes y después”? (supongo que no porque a día de hoy el letrero sigue igual que el día que hice la foto) ¿Está cabreado el propietario con la casera porque le ha subido el alquiler y pretende putearla así? ¿Estamos ante una campaña supermoderna y rompedora del tipo “que hablen de mí aunque sea mal? …
Para concluir ¿entrarían ustedes a cortarse/arreglarse la cabellera ahí?.
A los curiosillos les diré que el sitio en cuestión se encuentra en el barrio de Vegueta, en una de las calles que parte o va a parar (según se mire) desde o a la Plaza de Santa Isabel.


¿“19nov2010”?
¡Guau! ¡Una imagen del futuro!