Antonio Plasencia, excelso a la par que insaciable prohombre de nuestro panorama constructor, nos deja clarinete clarinete en canarias24horas cuáles son las prioridades y exigencias que rigen su atribulada vida:
Antonio Plasencia, presidente de la Federación Provincial de Entidades de la Construcción de Santa Cruz de Tenerife (Fepeco), afirma que de los casos de supuesta corrupción de los que se habla en Canarias ninguno se ha demostrado y reivindicó su obligación como empresario de preguntar al alcalde de turno “qué pasa con lo mío”.
(...) “Cada vez que pueda, le diré al alcalde de turno que me resuelva mi problema, es mi obligación como empresario, es mi obligación conseguirlo lo más rápido posible, más en este país en que la Administración tarda semanas, meses o años”.
El presidente de Fepeco se quejó de que se diga que los constructores son “los depredadores del territorio”, cuando ellos edifican “donde la ley, los profesionales y los políticos” lo permiten. “No somos nosotros los que hacemos los planes territoriales, los planes generales, los planes insulares” ni los que redactan los proyectos ni otorgan las licencias, eso lo hacen “los profesionales y los políticos”.
A ver si tras este desgarrador testimonio empezamos a tratar con más cariño a don Antonio, que tanto sufre con la desaceleración.

Ya que estoy preguntando por lo mío, también pregunto por lo de mi primo, el de la foto de aquí atrás
Se le ha olvidado decir que también debe ser su obligación, o eso supongo, retribuir adecuadamente a los diligentes funcionarios que tan bien le sirven.