Como sabrán, entre que ya no se ingresa a cascoporro como antes de la crisis, y que las sentencias que condenan a indemnizaciones entran en manada por el Ejecutivo autonómico, los recortes presupuestarios nos van a dejar temblando.
Y el pobre que tiene que recortar (¡él sí quería, oiga!) es nuestro amado ZeManué. Coco lo ha visto claro, como suele.

Gracias

