Mi mujer y yo estamos cada vez más preocupados con los miles de africanos que llegan cada día a las Canarias. Al ver como la vicepresidenta del Gobierno le pedía ayuda desesperada a la presidencia de turno de la Unión Europea, sentimos una extraña disociación mental en forma de comprensión total por amblas partes. Por un lado, si yo viviera en Helsinki, me la sudaría lo que pasa en las Canarias. Por otro lad, lo de los cayucos es lo más parecido al Apocalipsis que he visto fuera de un cine. ¿A quién apoyar?. Al final, usando un mapa y una regla, vimos que estamos más cerca de Tenerife que de Finlandia, así que nos hemos concienciado y ahora también buscamos soluciones.
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Así empieza una columna de Javier Calvo en el diario ADN, que tiene ediciones en varias ciudades de España (Madrid, Barcelona, Valencia, por nombrar algunas) que ha sido fuertemente criticada y finalmente retirada de la web de ADN. Decididamente, en este país hace falta un poco de sentido del humor para reirse de las cosas, por mucho que parezcan trágicas. Tengo la sensación de que una ola de mojigatismo nos invade, tanto por lo que ha pasado con este artículo como por cierta gente que ha escrito en este weblog entrando a matar porque le tocas su parcelita vital sea este un hobby/idea política/artista favorito etc…
Si haces clic aquí puedes leer en PDF el mencionado artículo.
Me ha llegado por e-mail una referencia a una crítica de un lector al diario ADN. Cito:
Sobre el artículo publicado por Javier Calvo, me parece una falta de respeto abordar, en tono irónico, el tema de la inmigración. Como canario, sufro cada día la tragedia en nuestras costas en forma de cayucos.
Este es un problema de todos los españoles, y como tales deberían tratar el tema con consideración y no llenar su periódico con absurdos artículos que hablan de abandonar a los canarios o llenar el Atlántico de tiburones.
En definitiva. Lo dicho. Falta humor. Por esa regla de tres tampoco se hubiera podido hacer nunca la película La Vida es Bella o la más irreverente Top Secret porque hacían burla de la II Guerra Mundial, un hecho penoso y tal y cual.
Actualización: Manuel M. Almeida en Mangas Verdes opina que el artículo es desacertado. Yo sigo pensando que el artículo es pura ironía… humor negro si quieren llamarlo así. Pero tampoco es para tanto.

Pues, qué quieres que te diga; a mí me ha parecido simpático el artículo, sobre todo la última parte, las ideas que aporta como solución.
Me pregunto por qué el secretismo, las opiniones calladas, y sólo un punto de vista políticamente correcto respecto a la inmigración. Se han hecho chistes e ironías acerca del cáncer, el terrorismo y sus víctimas, las tormentas tropicales en Canarias, y una multitud de temas bastante escabrosos. Me pregunto si el poder ironizar acerca de ello es simplemente cuestión de tiempo. Cuando sucede una tragedia, ¿cuánto tiempo se debe guardar “luto oral”? ¿Cuánto tiempo debe pasar para que se puedan contar chistes de un tema importante?
Además, ¿sólo es posible opinar que la gente que llega a Canarias por el mar son todos pobrecillos que vienen a buscarse la vida huyendo de malas vidas y malos países?
Porque yo he escuchado de varias bocas otras versiones, que si fueran vertidas en un medio de comunicación, serían tachadas de…no sé, pero lo de este artículo vetado se quedaría en un cuentito para niños. La última: una señora que todos los días va a repartir lo que buenamente puede y tiene a personas recién llegadas, y mientras reparte, por detrás le van robando todo lo que tienen a tiro. Más: no les des un cigarro, porque eso significa que ya saben que lo tienes, y en cuanto te descuides te desaparecerá la caja y el mechero. Y muchos policías que están hasta las narices de que se abuse de ellos (de los policías y medios que trabajan para los inmigrantes), y que no pueden hablar porque les caería la de Dios (como ellos dicen). Vale que un garbanzo negro estropea un potaje, pero ¿cuándo vamos a ser realistas con esta situación? ¿Cúando nos vamos a dar cuenta realmente de lo que hay? ¿Pobrecillos? Si, por supuesto, pero…yo quiero saber más, para poder obrar en consecuencia. No cerremos los ojos, los oídos y la boca de nadie. ¿Por qué en muchos de estos temas sólo hay buenos y malos? Yo no creo que sea cuestión de racismo, sino de sentido común y de información. A mí nadie me ha explicado qué pasa en países como Senegal para que se quieran venir aquí en pateras, o por qué en sus países de origen no quieren que vuelvan y ponen todas las trabas habidas y por haber, o por qué la vía marítima va mucho más rápida que la vía diplomática y para cuando se pongan de acuerdo Dios sabe cuál será la situación.
Yo sólo quiero la verdad, la cruda realidad, no la versión oficial. ¿Cómo es que los periodistas ven cómo se hacen los cayucos, hablan con los patrones y con los que van a venir, los ven partir, etc., y las autoridades pasan de todo? ¿Cómo es que la patrullera de la Guardia Civil no tiene autoridad para hacerles volver, sino sólamente informar de la salida a sus homónimos de otros países y éstos sólo les miran pasar hasta que lleguen al punto en que sea España quien se tenga que hacer cargo? ¿Cuáles son sus razones? ¿Por qué algunos cuando llegan en buenas condiciones, bajando de las pateras por su propio pie, al ver llegar a la policía, ambulancias, etc, se tiran al suelo y simulan estar fatal? ¿Quién les alecciona sobre todo lo que tienen que hacer aquí al llegar? ¿Los que han tenido que volver? ¿Por qué debo sentirme mal por pensar que algunos (no todos, por supuesto) nos toman por tontos? Lo que creo es que saben de nuestra impotencia y se aprovechan de ello.
¿Por qué la UE nos tira de las orejas en vez de ayudarnos, a la vez que se declara públicamente incapaz de abordar la situación? Flaco favor nos hacen a todos, a ellos y a nosotros.
En definitiva, ¿alguien puede decirme cómo debo pensar? Porque estoy como la UE, totalmente desorientada. ¿Cuál es la opinión correcta en este caso? Por favor, ayúdenme. Abramos un debate serio, real, de todas las partes implicadas, si es que eso puede ser.