Este post no es para hablar del plan de viabilidad de la RTVC, sino de la reacción en la Unión de Profesionales de la Comunicación de Canarias (UPCC). En al menos dos medios digitales (éste y este otro), me he encontrado, presa de una honda estupefacción, el siguiente párrafo:
‘Con la rescinción de estos contratos se pretende ahorrar cerca de 400.000 euros. Los dos únicos directivos de la Radio cobran 175.187 euros entre ambos puestos. Una cantidad que se reducirá hasta 132.000’.
Entiendo, por el contexto, que ese comunicado procede de la UPCC. No se puede constatar en la web porque no está actualizada.
Imagínese cómo se sentiría si fuera al otorrino y éste comenzara a examinarle el ojete para detectarle una lesión en el oído. Usted pensaría que está ante un médico que desconoce los rudimentos más básicos de su oficio. Pues algo parecido.
Sí, ya hemos entrado en la fase de inventarnos palabras.


Ah, ¿las dolencias del oído no se detectaban por ahí?. Ya me parecía sospechoso aquel diploma hecho con Wordart que tenía en la pared.
Ahora en serio. Los del UPCC se han “cubrido” (que dirían ellos) de gloria. La verdad es que no deja en buen lugar a la asociación tamaño error ortográfico.
En cuanto a los sueldos de los dos directivos del RTVC, seguro que se indignan con el recorte, que poco van a cobrar los pobres.