En inglés se lo digo por dos motivos. Uno, porque sé que me entenderá. Dos, porque quiero estar preparada para cuando nos calentemos y abandonemos el español en favor del inglés, como pronosticó el Yayo, véase post anterior.
Nos dieron el aviso dos lectores, a quienes expresamos nuestro agradecimiento (Ricardo y Mikue), que nos pasaron este enlace. A todo lo que tenga que ver con la simpar consejera de Turismo uno se asoma con el ánimo picueto, y hay que decir que Rita nunca defrauda:
La consejera de Turismo, Rita Martín, hace el ridículo en Telde al confundir la Casa de los Sall con la “casa de la sal”
La política remató el error al alegar que la sal es una “especie” de Canarias.
Y uno piensa “no puede ser”. Pero es.

Que no, que no puede ser. Pero es
Otros medios se hacen eco hoy de la metedura de pata de Rita, la consejera bailonga. Entre ellos, CanariasAhora, con su habitual y hoy justificada saña:
Acudía este pedazo de consejera al acto de replanteo de la obra de remodelación de la vieja casona solariega de la familia Sall, cedida desde hace muchos años a los cabildos de Gran Canaria y Tenerife, y gracias al Ayuntamiento de la ciudad y al desaparecido Pedro Lezcano, ahora en vías de convertirse en un centro de interpretación sobre la vida y obra de los Millares Sall. (…) Porque ya nos dirán ustedes cómo se puede definir el acto al que acude una responsable pública ignorando exactamente lo que está firmando, el sitio donde está y el objetivo de la inversión de 1,8 millones de su departamento. La doña confunde la casa de los Sall con “la casa de la sal”, y habla de cultura en un intento de asimilar el uso de ese condimento, como un elemento gastronómico relacionado con la salud, a una de las cuatro líneas de promoción turística que ha parido este portento de la política, el wellnes, o turismo saludable de chorritos fríos y calientes a distintas presiones.

¿Dónde estoy? ¿Qué hago yo aquí? ¿Quién es toda esta gente? ¿Por qué está tan sequita esa rama de palmera?, parece preguntarse nuestra admirada Omaíta
En manos de esta señora está la principal industria económica de Canarias, así que relájense y disfruten del viaje. Estamos en buenas manos. Saladas manos. Ay Rita, con lo fácil que es leerse lo que te escriben o tirar de Wikipedia, ¿por qué te complicas de esa manera? ¿Por qué cedes a los malsanos impulsos de tu espontaneidad?
Suponemos que Ricardo Melchior no estaba pensando especialmente en Rita cuando dijo esto...


God get us confeseited!