Hoy me ha tocado hacer limpieza del disco duro abarrotado de capturas en bruto de la TV y me he encontrado este fragmento. Confieso que cuando lo puse a grabar en su día (hace más o menos un mes) mi intención era hacer burla del personaje pero, después de verlo un par de veces, he cambiado de opinión y lo traigo a C.B. como ejemplo de la ética que impera en “la nuestra”.
Está claro que se trata de una persona con problemas que no es responsable de sus acciones (incluso reconoce que recibe una pensión por invalidez). En su día recuerdo que algunos pusieron el grito en el cielo con los freaks (de los que Canarias es tierra abonada para su proliferación) que sacaba Javier Cárdenas en Crónicas Marcianas cuando sacó, creo recordar, a un chaval de Tenerife con algún tipo de discapacidad psíquica.
Lo dicho. Un poquitito más de ética, escrúpulos, o como lo quieran llamar. En televisión no todo vale.
La tele canaria es un agujero de dinero, controlado por intereses políticos que no nos podemos permitir en una tierra en total crisis económica, con gravísimos problemas educativos, sanitarios, de integración y cohresión social. Es un derroche demencial que sólo se justifica por los intereses de los partidos en el poder para usar una plataforma de manipulación de ciudadanos. Ni más ni menos. Programas como este son aún más escandalosos cuando te paras a pensar que estas monstruosidades se pagan con dinero público, que sale vía impuestos de los bolsillos de todos nosotros. La BBC sí es una TV pública; produce y difunde cultura. Producir y difundir porquería inmoral, perversa y sencillamente malvada como esta encima con impuestos habla mal, muy mal, de las personas responsables del producto. Las califica de lo peor de la sociedad, de pura hez inmoral y pervertida. Pero la autonomica sigue emitiendo, y no pasa nada. Los creadores de ese programa deberían estar encarcelados y los directores de la tele canaria enjuiciados por prevaricación. Qué espanto.