Recordarán que hace unos días, Don Consultor recogió en un post una denuncia que, a su vez, era originaria del estupendo blog Entorno Santa Cruz, que nutre y sostiene Domingo Valido, relativa a la venta ilegal de alcohol a pie de barco entre los turistas que desembarcan en el puerto de Santa Cruz haciendo un alto en sus cruceros.
Le faltó tiempo a nuestro concejal de la oposición más entrañable y multidisciplinar, Brito Arceo, para sumarse a la queja y echarle el muerto de todo el asunto a Guimerá, que, seguro que lo recuerdan, vino a sustituir al jefe supremo Llanos de su juguetito preferido, la Sociedad de Desarrollo, cuando el malvado Zerolo echó al PP del gobierno municipal (la Virgen, qué jaleo, y yo me quejaba de las tramas de “Doña Bárbara”). Se ve que la venta ambulante, cuando Brito mandaba en la cosa turística municipal, no existía ni como concepto.
Pues bien, a la palestra ha salido el presidente de la Autoridad Portuaria, Pedro Rodríguez Zaragoza, para opinar sobre el asunto, que (casualidades) le cae un poco dentro de su competencia por tener lugar en suelo portuario:
Rodríguez Zaragoza no sale de su asombro por el mal uso que, hasta a nivel humano, ha hecho el Partido Popular de esta situación: “Se trata de una familia de cambulloneros que desde hace 30 años se dedica a la venta ilegal de cigarros y botellas de alcohol. En todo el puerto, ellos sólo ocupan cuatro metros de largo por dos de ancho”, precisó.
El responsable de la Autoridad Portuaria añadió que esta familia de cambulloneros es la única que queda dedicada a esta práctica después de que hace ya años se llegara a un acuerdo con los que existían. Se les dijo que no podían estar al pie de la escalerilla de los barcos. Sé que es ilegal y que está fuera de comercio. Lo reconozco, a la vez que también sé que es una costumbre de más de treinta años. Si nos ponemos duros, los echamos”, llegó a reconocer Rodríguez Zaragoza al admitir que se trata de una competencia del Puerto, para añadir que dentro de poco tiempo terminará esa práctica coincidiendo con la próxima jubilación del beneficiario de ese favor.
No quiero meterme con cómo se ganan la vida los cambulloneros y si es ético o despiadado cerrarles el chiringuito. No crean que voy por ahí. Lo que me pone los pelos como escarpias es la naturalidad, pasmosa y feliz, con que el presidente de la Autoridad Portuaria reconoce que está al tanto de una ilegalidad y que la tolera tan ricamente, hasta que la jubilación o la Parca, la que llegue antes, le ponga fin.
Pero para que no pensemos que Rodríguez Zaragoza es un señor al que su responsabilidad se la trae bastante al pairo, también avisa de que “si hay que ponernos duros, los echamos”. Ojalá los ciudadanos se pusiesen también “duros” y echaran a un par de cambulloneros que me vienen a la cabeza, que no tienen puestitos al lado de los cruceros pero que trafican con esta tierra como quien come caramelos.



Anda, caray, mira qué cosa:
Citan a declarar al presidente de Puertos por la venta ilegal de tabaco y alcohol