Todos sabemos que desde el fallecimiento de Don Alfredo Kraus la lírica de nuestras islas se quedó huérfana. Varios han sido desde entonces (sobre todo en la isla de Autóctono) los que han querido encumbrar al gran Chago Melián como la principal voz de nuestra tierra en ausencia de D. Alfredo.
Pues bien. ¡Que tiemble Chago Melián!, ¡Que abran sus brazos los Amigos Canarios de la Ópera!, ¡Que se mueran de envidia las agrupaciones líricas del carnaval de Tenerife!... porque ya está aquí LA VOZ (con permiso de Sinatra y sus coleguitas de la mafia).
Con todos ustedes: Alberto Rivero (Sí, sí, el hijo de Don Francisco).


¿Rivero, Rivero? ¿A que al final el presi y don Panchisco van a ser parientes?