Lo suyo es el tosco trabuco de quien cree que a todos nos hace feliz aliviar el calor de los días metiendo los pies en la ciénaga en la que él vive, allí donde los batracios engordan gracias a las sobras de los poderosos. Lo fácil sería recordarle que no ofende quien quiere, sino quien puede pero eso ya se lo han echado en cara durante años decenas de personas y el mensaje no ha calado. Sólo me queda el consuelo de que, al escribir en una cabecera como El Día, tenga a bien leer algo más que su artículo y el editorial de turno. Así, al menos, aprenderá periodismo del bueno. Del de verdad.
Francisco Suárez, director de Canarias7, habla en su columna de opinión de hoy de ese prohombre del periodismo canario que es Andrés Chaves a razón de su columna de opinión de ayer sábado.
Las comparaciones son odiosas e injustas en este caso. Injustas porque no se puede comparar la columna escrita por un periodista con la que está escrita por un baboso profesional, mental y físico.
La misma libertad que el baboso reclama para que Cubillo pueda publicar su
demenciaideario en el panfleto, también la tenemos el resto de los canarios para manifestar que estamos absolutamente en contra y que se las pueden meter todas por esa parte de la anatomía física donde la espalda pierde su noble nombre.