La Policía Nacional ha detenido en Tenerife al británico John Edward Palmer, acusado de dirigir una organización criminal que operaba en esa isla dedicada a múltiples actividades delictivas, como estafas relacionadas con la propiedad compartida y el blanqueo de capitales.
Un angelito el John. Cualquiera en Tenerife conoce de lejos este nombre aunque hasta ahora pocos le poníamos cara. Y es que eran de sobra conocidas sus actividades “poco claras” en el Sur de la isla y frecuentes los “incidentes” provocados por algunos de sus secuaces. Pero ha tenido que ser Garzón, tras un paréntesis en cárceles británicas, el que via Audiencia Nacional procese a este personaje tras casi 20 años de estancia en Tenerife.
Mis mas sinceras felicitaciones a las fuerzas de seguridad pero con una advertencia: aun quedan algunos lugartenientes que no son moco de pavo.
Bueno, bueno, a ver si a Andrés Chávez le toca algo porque es íntimo amigo de Palmer al que defiende siempre en público.
Hace tiempo me contaron una historia que no sé si es verdad o mentira, pero que la cuento de todas formas:
Resulta que un chico se habia comprado un coche cojonudo de unos 4 millones de pesetas (pero sin los extras) y en los majuelos (La Laguna) otro coche chocó contra él, destrozándoselo. Del otro coche, que tenía la culpa se bajó una postadolescente que le dijo: por favor no llames a la policía que yo no tengo carnet. Seguidamente le dijo que era la hija de Palmer y que mañana le sustituirían el coche. Dicho y hecho, al par de días el pibe con coche nuevo, igualito que el otro pero con todos los extras.
La verdad es que no sè si es una leyenda urbana, pero si no me extrañaría nada que no lo fuera…