Al hilo del post anterior sobre lo que La Opinión, con el ingenio del que estaba ávido por dar la noticia, ha llamado el TDTazo, me ha resultado enternecedora la alocada huida hacia delante emprendida por el presi:
El presidente del Gobierno regional, Paulino Rivero, anunció ayer en el Parlamento que su gabinete “emprenderá acciones legales, civiles, penales y de todo tipo” contra quienes “hayan imputado delitos a este Gobierno y a sus funcionarios” en relación con el proceso de adjudicación de las TDT.
No me digan que no arden de curiosidad por saber cuáles serán esas “acciones de todo tipo” que no son ni legales, ni civiles, ni penales, porque lo primero que me he imaginado es a Paulino tocando en los porteros para salir corriendo a medianoche, o explotando petardos debajo de casas de dirigentes socialistas, o llenando de tierra sus buzones. Háganme callar que no quiero dar ideas.
Con esta decisión, ridícula por excesivamente solemne y desproporcionada, nuestro chico dorado se ahorra tener que envainarse en público, con la pereza que da eso, un auto judicial que le da un revolcón peor que cuando una ola te coge mal en El Médano. Cabe recordar que el auto establecía, entre otras lindezas, que el proceso de adjudicación de las TDT había sido “manifiestamente subjetivo”.
Rivero, o bien aprende rápido de Soria, o bien se ha contagiado del síndrome que aqueja a éste, síndrome clínico reconocidísimo, que responde al nombre de “la realidad es la que yo digo y no entiendo cómo puede haber tanta gente fuera de la realidad”. Una de las últimas manifestaciones de esta enfermedad se dio cuando Soria, eludiendo con cinturita de futbolista brasileño no obeso dar explicaciones sobre sus salmonerías, afirmó ser víctima de una cacería mediática.
Pues hala, Paulino, ponte en marcha y mucha suerte. Me uno a la recomendación que te ha hecho el PSC: empieza por los jueces del TSJC.

Asín de grandes van a ser las acciones, de todo tipo


Estaría bien hacer un concurso tipo “Un Dos Tres”, en la que cada uno propusiésemos “medidas de todo tipo”, como por ejemplo, denunciar el acoso sufrido a Amnistía Internacional. Un-dos-tres, responda otra vez.