Atentos a esta noticia que trae hoy La Opinión de Tenerife:
Entra a robar y se deja el DNI y las fotos de sus sobrinos
El delincuente esgrimió en su defensa que “él nunca entraría a robar en una guardería ya que tenía sobrinos”
A.H. | SANTA CRUZ DE TENERIFE Un delincuente que entró a robar en una guardería de la capital tinerfeña pudo ser detenido debido a su torpeza, puesto que dejó olvidada su cartera que contenía las fotografías de tres de sus sobrinos y su carnet de identidad, según confirmaron a La Opinión de Tenerife los propios afectados.
El robo tuvo lugar durante la pasada Semana Santa, cuando el autor del hecho, identificado como J.S., de 25 años de edad, accedió al lugar tras romper una celosía y aperturar la ventana. Una vez en su interior se dedicó a robar los yogures, las natillas y los bombones, así como los DVD y una cámara de fotos.
Lo que nunca pensó J.S., era que junto a la ventana se le cayó su cartera que contenía el DNI, las fotografías de tres de sus sobrinos y una piedra de hachís. Además, al lado de la puerta los afectados encontraron una pastilla de Trankimazín.
Con estos datos, los afectados denunciaron los hechos ante la Comisaría de Policía. Los agentes se pusieron ese mismo día en contacto con la denunciante para comunicarle que habían arrestado a J.S., cuando estaba robando en otro domicilio.
Interrogado acerca de si él era el autor del robo en el interior de una guardería, en su descargo esgrimió que: “Cómo iba él a entrar a robar en una guardería si tenía sobrinos menores de edad”. Descompuesto se quedó cuando los funcionarios policiales le mostraron la cartera con las fotografías de sus familiares y le preguntaron si se trataba de los mismos de los que tanto presumía.
Ésta es una de esas escenas torrentescas que ya vienen comentadas de por sí. Como mucho, quiero destacar la golosinería con que este hilarante ejecutor del latrocinio aprovecha para llevarse los yogures y los bombones. Qué fácil es quitarle un caramelo a un niño, más aún cuando no hay niño.

Dramatización del criminal en el momento de perpetrar su fechoría
Jajajaja, es miembro de una larga saga. En el “Burro Safary” (este parque temático existió realmente) de Arico unos tipos entraron a robar de noche sin saber que algunos empleados dormían dentro (además de los burros), uno se despertó y le preguntó a uno de los intrusos que qué hacía, a lo que el ladrón contestó que si allí alguien tenía fuego. Que grande es mi gente.