Si engañoso fue el artÃculo que Canarias 7 dedicó al estreno del programa, publicado a sabiendas de que hasta el sábado de esa semana no sabrÃamos los paupérrimos datos de audiencia cosechados, no menos hilarante resultó la entrevista que, a principios de abril, el mismo medio realizó a Cristina GarcÃa. Imagino que su dignidad a la hora de responder las preguntas quedó profundamente solapada por el volumen del cheque que debe cobrar por cada edición de ese bodrio de programa que inevitablemente presenta y que semana a semana se hundirá en la miseria o, como otros bodrios tipo Plan Siete, pasará a la ¡2!. Por cierto, un puntazo democrático que ambas noticias no puedan ser comentadas en el diario más 2.0 de la red en Canarias…

Momento en el que Cristina ve la oferta económica de Canarias7
Aunque poco más se puede añadir a lo ya dicho por el compañero Miguel en su artÃculo, yo también me tragué el primer programa, deseando que mis previsiones sobre ese espacio fueran erróneas. Pero no me equivoqué y acabé preso de la indignación. Esta semana pasaron con otro tema, sobre el sexo en Canarias. Ni vi el programa ni muchos tampoco: esta semana Sin Secretos se la vuelve a pegar en audiencia.

Y es entonces cuando te preguntas para qué sirve una televisión autonómica cuyos programas más vistos durante un dÃa cualquiera son Pasión de Gavilanes y Walker Texas Ranger, cuyo único rastro de canariedad está en el logo de este mes y que intenta reflotar un programa de sucesos paranormales a un horario tan accesible como las dos de la mañana de un dÃa laboral. Una televisión que, en lugar de enorgullecerse por prestar un servicio a la sociedad, saca pecho por emisiones de cine que ni siquiera son mérito suyo, al ser pelÃculas compradas vÃa FORTA. Una radiotelevisión que, en un año, gasta lo mismo que cuesta construir dos hospitales en Tenerife.
¿Podemos protestar ante ésto? Si, a un triste correo electrónico cuyo responsable desconocemos. Un frÃo y distante correo electrónico que siempre quedará en la recámara, mientras otra televisión pública da un ejemplo: RTVE Responde. Y es que se viven tiempos revolucionarios en la TV del Estado con la supresión de la publicidad anunciada ayer. Pero más revolucionario parece que, en la Corporación, se haya nombrado primero una Defensora del Espectador con cara y voz propia y que tenga su espacio. Cada sábado primero de mes RTVE responde en un ejercicio de transparencia y autocrÃtica a cuestiones concretas planteadas por los espectadores-contribuyentes.
Y TV Canaria, con el correo electrónico y viendo a Chuck Norris.



Lo mejor que podrÃa pasarle a la TVC es que la cerraran. “Phenomena” es telebazofia de la peor calaña, y ayuda a divulgar un montón de supercherÃas propias de la credulidad más insana.