Siguiendo la estela de los gemelos homosexuales, las Lady’s del Swing, también conocidas como las cantantes del apóstrofe inexplicable (y a veces rezo para que no crean que Lady’s es el plural de Lady), han hecho del fracaso en un programa de televisión trampolÃn para el lanzamiento de su producto musical.
Aquà vienen, bullangueras como ellas solas, ejecutando este tema en el que nos invitan a disfrutar de la frivolidad, ejercicio loable en estos duros tiempos de crisis, yendo al Noa Noa, idÃlico lugar en el que a base de mover el pandero, las penas huyen y la alegrÃa nos inundan. ¿Dónde está el Noa Noa? ¿Cómo se llega? No lo sé, para mà el Noa Noa es un estado mental. Como un nirvana de garrafón.
El decorado es parco, como el mensaje, y vive Dios que no han dilapidado el presupuesto en coreógrafos. Se les reconoce una cierta competencia vocal, que compensa a duras penas la intrascendencia del resto de la pieza.
No he seguido con detalle la trayectoria de estas jóvenes, pero supongo que están todas, incluyendo la que estaba enferma cuando aquel famoso casting, la voz sobrante pero imprescindible, según intentaron hacernos creer estas reinas de la retórica.
Gracias a noviembredulce por la localización.


Un ejemplo palpable del refrán “aunque la mona se vista de seda…”.
Técnicamente el video es impecable (no esperaba menos de MI AMIGO Pedro RuÃz-Mateos) pero, si buscas un milagro, vete a Lourdes o a Fátima.
Es imposible dar un toque de sofisticación a este grupo en el que todas tienen cara de promotoras de la sección de perfumerÃa de El Corte Inglés o, en su defecto, de “esteti100” de peluquerÃa de barrio.
Es algo similar a lo que le pasaba a las Ketchup. Normalmente unas gafas de sol agregan un toque de sofisticación a la persona que las porta. Pues bien, fÃjense si tenÃan cara de simplonas las hijas de El Tomate, que ni por esas. Por mucha gafa de diseño que se pusieran seguÃan teniendo cara de simplonas.
En fin, hijas mÃas, volved a la verbena. ¡Ese submundo del que nunca debisteis salir!