Quien por muy poco no le tiene que pagar nada a Hacienda es Manolo Artiles, el de Mírame TV, que casi se desangra en el aeropuerto del Norte, donde por cierto no había
dice élni gasas para controlar una hemorragia, aunque sí médico. Pues se le abrió una herida producida por una intervención, tras una inyección mal puesta, y el hombre casi se queda con la maleta hecha, pero para el otro barrio. Menos mal que no se le produjo la cosa a bordo del avión que le iba a llevar a Madrid, porque no lo hubiera contado. La delgada línea que separa la vida de la muerte es terrible. Iba a tomar un avión y empezó a desangrarse. Ya tiene el colega algo que contar (no a sus nietos, porque probablemente no tendrá nietos), pero sí a los sobrinillos.
Andresito, ya te vale. Por todo el parrafito.
Este tipo de historias dan la verdadera dimensión del periodismo de chismorreo y coacción que ha practicado siempre este señor. Lo que pasa con Andresito es que no sólo se retrata el mismo sino que también retrata al panfleto que le da hueco todos los días en sus páginas.
Yo les sugiero que hagan un trabajito de hemeroteca y comprueben la evolución de Don Pepito del falangismo a la xenofobia pringosa con la que emborrona todos los días su periódico y aprovechen para buscar en las fonotecas todo lo que Andresito dijo de Don Pepito hasta que se hicieron amigos.
Que vergüenza de profesión esta.