[...] El caso más significativo que ha trascendido lo protagonizó un vecino de Fataga, Julián Reyes, que se negó a abandonar el lugar durante la madrugada de este martes y realizó durante toda la noche tareas de extinción en el entorno de su vivienda.
Reyes logró salvar varias casas, animales y pequeños huertos, gracias a que logró burlar la vigilancia policial y permaneció en su casa a la espera de que se acercase el fuego por la montaña situada frente a su vivienda.
No obstante, antes despidió a su mujer e hija, quienes se marcharon con el resto de desalojados.
Cuando el fuego alcanzó el pueblo, ya habÃa mojado los exteriores de varias viviendas y los huertos para ralentizar la acción de las llamas.
Una vez que las llamas invadieron con hostilidad el pueblo logró romper las tuberÃas de agua para reducir el impacto de las llamas, inmerso en un intenso humo que apenas de dejaba respirar.
Con la ayuda de una manguera y herramientas rurales, Reyes salvó varias viviendas del pueblo que le vio nacer, y posteriormente, tuvo que ser atendido por los equipos sanitarios de varias quemaduras tras más de quince horas de trabajo ininterrumpidas.
VÃa Canarias Ahora


El completo contraste con el puto anormal que lo empezó todo.
Por cierto, que en El PaÃs también hablan de este hombre pero desgraciadamente solo para mencionar que no huyó.