Nos enteramos por la prensa seria que el qué solía ser el próximo presidente de los Estados Unidos, superestrella de la lucha contra el cambio climático y directivo de Apple Inc. recalará en Canarias el 26 de junio, en pleno mes de vorágine pactadora que seguro habrá tras las elecciones.
Lo ha anunciado el Gobierno de Canarias en boca de José Carlos Mauricio, Consejero de Economía y Hacienda. No han dado más detalles, por lo que no se sabe aún en qué islas recalará, cuantos días estará, y si, como hizo su jefe en la Casa Blanca, Bill Clinton, jugará al golf con Ricardo Melchior en cualquiera de las decenas de campos de golf, altamente ecológicos, que hay en el archipiélago.
Quedará maravillado Al Gore del exquisito desarrollo sostenible conseguido en estas islas y de la clara apuesta por las energías renovables que hacen algunos políticos de las islas, especialmente la eólica. También quedará gratamente impresionado por el cuidado que ponen nuestros políticos por conservar la naturaleza y el paisaje de estas islas, e interferir lo menos posible en ella, con obras como el Puerto de Granadilla o la carretera de la Aldea, que se han pensado, sin lugar a dudas, para causar el menor impacto posible sobre el territorio.
Ironías aparte, daría lo que fuera por poder oir en directo a este hombre, que por cierto, me cae especialmente bien, pero mucho me temo que serán unos pocos privilegiados que pueda apoquinar una pasta y tengan contactos los que puedan sobar un rato al lider ecologísta de moda, tal y como pasó en su día con Clinton.
Actualización 28/06/07: Al final Al Gore vino, y no estuvo restringido a empresarios y gente importante. Lo contamos aquí
Después de haber visto ‘Una verdad incómoda’ a mí me gustaría hablar con este hombre. Hay muchos detractores de su labor, que dicen que es partidista y que le da caña a Bush porque perdió las elecciones. También dicen que si las hubiese ganado…no se estaría preocupando de estos temas, que es todo una maniobra para descalificar a Bush.
Sea lo que sea, y aunque cobre un pastón por dar cada conferencia que da, creo que su labor hace más bien que mal. No es un héroe ni le daría el Premio Nobel de la Paz (que leí por ahí que lo querían proponer o algo de eso) pero sí me gusta ver que nadie se queda indiferente después de ver su documental. Y eso sí que es bueno.
Saludos.