Crisis, recesión, descenso de venta, subprime, hipotecas, deuda, inflación …La verdad es que esta semana ha sido para olvidar si tienes una inmobiliaria, constructora y/o promotora (incluso de las grandes) o estas currando para ellas, dado lo que se ha visto en los telediarios esta semana. Se ha oficializado el estallido de la burbuja inmobiliaria española (justo después de las elecciones, que casualidad), aunque ya desde el año pasado la cosa reventó en USAmérica

No confudir con CC en Gran Canaria
¡Si hasta los propios empresarios ya lo reconocen!:
Y hay más ejemplos en este foro. Dado que en la construcción es el segundo sector económico del país (en Canarias más), que si cae, esto producirá paro (en Canarias hay y habrá más) y que con el paro, el consumo y el turismo interior se resiente (en Canarias mucho más), la cosa se va a poner fea. Por eso, ahora que estamos en crisis y la inflación sube, deberíamos volver la vista hacia el nutritivo producto producido en la tierra, saludable y asequible que hemos abandonado: el gofio

No nos va a dar ni para el taparrabos
Aunque ya 1kg de gofio cuesta casi 2 euros debido a que la mayoría de tiendas/molinos de gofio donde se producía fueron cerradas precisamente para construir pisos (ahora me acuerdo de uno que había en Taco y otro en La Laguna), no deja de ser un alimento barato para lo que aporta: es rico en minerales (tiene hierro), vitaminas y ácido oleico, justo lo que a la leche le falta. Por aquí tienen una descripción más detallada. Pero sobre todo, porque dejar el gofio apartado ha sido un gesto de modernez excesiva. Ahora la alimentación “sana” se basa en actimeles, activias, esensis, biofrutas o millaquitos, completada con la dieta que nos hizo el santiveri, bodichop o naturjaus de turno. Total, todo eso para comprar productos muchísimo mas caros que supuestamente nos prometen una vida más sana o, al menos, camuflar nuestra analíticas.
Por eso, ahora que hay crisis, no lo duden: déjense de boberías vuelvan a la leche con gofio, sano sano y barato barato.
Conozco un médico que afirma que si nuestro organismo fuese capaz de asimilar todos las fibras, calcio, hierro, soja, etc., etc., que afirman contener ciertos alimentos (y que publicitan como algo novedoso), “estaríamos cagando todo el puto día“ ;-).