
Anoche los seguidores del fútbol americano tenían una cita ineludible con la final de la NFL. La Super Bowl (habría que colgar a la gente que dice “la final de la Super Bowl”) que este año se celebró en el estadio de los Miami Dolphins, estuvo pasada por agua en una gran parte de su desarrollo, lo que contribuyó a un deslucimiento del espectáculo.
El partido en sí, con un comienzo espectacular, estuvo bien (sobre todo en la primera parte) y el miniconcierto de Prince del Halftime Show fue la bomba. A propósito, ¿qué es lo que tenía Paulina Rubio que hacer en la Super Bowl para no poder estar en el pabellón de Canarias en FITUR? Yo no la vi.
Lo que me dejó muy decepcionado fue la retransmisión del evento. Las retransmisiones de la Super Bowl se caracterizan por un grafismo espectacular (el de esta edición no era nada del otro mundo) y, a veces, por el estreno o la experimentación de nuevas tecnologías (recuerdo el año que colocaron una purriada de cámaras alrededor del estadio para poder obtener imágenes “tipo Matrix” desde todos los ángulos). A mí personalmente me jodieron mi parte favorita: EL montaje del escenario del Halftime Show. En su lugar, pusieron un resumen de los actos anteriores al partido, con la participación del Circo del Sol (que cada vez apestan más a una franquicia tipo La Fura dels Baus). Y no digamos nada de la cantidad de planos con la imagen difuminada por las cámaras empañadas o con gotas de agua.
En fin, después de dos paquetes de pipas, uno de paquete de cacahuetes (sin pelar) y otro de pistachos además de una botella de dos litros de Coca-Cola Zero, me fui a sobar pensando en que antes de palmarla (cruzo lo dedos) habré sido espectador en directo de alguna de las próximas ediciones de este magno evento.
YouTube tiene una página en la que los visitantes pueden contribuir a hacer un ranking de los anuncios de la Super Bowl.
¡Sorry about the Bears Frank!
Manises leches! como que “cacahuetes”? ¬¬