Si han leído la prensa esta semana, sabrán que la empresa Vanyera 3 está, como se dice coloquialmente con la quilla contra el marisco: a punto de irse a la quiebra. La veterana empresa de catering, que hizo descubrir toda una paleta de sabores a muchos escolares (y presos) en los comedores, está en una situación muy complicada. Su dueño vendió a una empresa de capital riesgo británico la compañía y esta comenzó su declive hacia el abismo empresarial. Ahora el empresario canario quiere volver a recuperarle el lustro a la compañía, y para ello el Gobierno de Canarias le quiere avalar un crédito de 30 millones de euros, por eso de que lo más importante es mantener los puestos de trabajo. De los problemas de Vanyera 3 ya hablamos el año pasado y de la situación actual de generosidad de nuestro Gobierno habla el amigo Fran J. Saavedra en Crónicas de Esperantia
Lo curioso es que la última vez que lo miré, el dinero del Gobierno de Canarias era nuestro dinero, así que tu, amigo lector, si resides en esta tierra única, que sepas que vas a avalar una empresa privada. Así que si tienes problemas, ya sabes, como dice Fran J., dirígete a la Consejería de Economía y Hacienda a que te firmen los papeles del aval, que seguro que te lo dan.
Claro está, que la competencia, porque Vanyera 3 no es la única empresa de catering que existe en el archipiélago, se debe haber quedado de piedra al leer la noticia del aval. Y hoy en la prensa de la provincia de Las Palmas aparece un anuncio de generosas proporciones de la empresa de catering Hérgora, otra de las grandes, avisando que ellos también van a pedir un aval de 30 millones de euros, por eso de competir en igualdad de condiciones. Además se indignan porque, según ellos, se hace creer a la opinión pública que en Canarias no hay más empresas de catering que puedan asumir los servicios que da Vanyera 3.
Sólo un detalle: el comunicado incide dos veces en que son de capital netamente canario algo que, si siguen regularmente este weblog sabrán que tanto a mi como al amigo Charlie nos repatea especialmente. El apelar a la canariedad 24 horas al día es carpetovetónico.
A ver que yo me entere (o preguntas desde el desconocimiento):
El antiguo dueño de Vanyera (un señor de Tejeda) en su momento vende la empresa, saca unos benéficos a cambio, beneficios lícitos y sustanciosos (me supongo). La nueva “in”-gestión de la empresa es un desastre y la empresa va a pique. Los empleados alarmados por la mala “in”-gestión de los nuevos dueños y antes de verse en la calle, acuden corriendo a…. (donde fueran). Finalmente entra en juego el antiguo propietario (el famoso señor de Tejeda) que retoma las riendas de la gestión de una empresa “casi” en quiebra. Y esta es la parte que no entiendo.
¿La re-compra? (barata ya que tendría muchas perdidas, teniendo en cuenta que en su momento ya sacó una jugosa cantidad por su venta).
Si la re-compra, allá él. En caso contrario él es el nuevo gerente, y ¿sigue siendo Vanyera de una empresa británica? ¿Qué hace Gobierno avalando a una empresa privada EXTRANGERA?
Y es que esa es la duda, ¿el tipo ha recomprado o no Vanyera? O es que la está re-comprando pero para que la operación sea favorable mete al Gobierno por medio (con la excusita de que si no serian nosecuanots trabajadores a la calle). ¿Acaso el Gobierno esta avalando la compra de una empresa extranjera (a día de hoy) por un empresario canario?
Se nota que no he seguido la noticia de cerca.
Supongo que lo del comunicado de Hérgora diciendo que la empresa es de capital netamente canario vendrá por aquí. ¿Esta el gobierno avalando una empresa privada extranjera? Lo cual sería aún más sangrante que si solamente estuviese avalando a una empresa privada nacional, lo cual ya de por si tiene delito.