Titular en La Opinión de Tenerife,

Con la amenazante cercanía de los carnavales, por esos solares isleños empiezan a surgir, elementos de cuestionable estilismo, carrozas las llaman algunos, para entretenimiento y disfrute de la muchachada que acudirá a esa fiesta tan internacional, o no:
Un vecino de Güímar, que había fabricado una carroza y que la tenía engalanada para los próximos Carnavales, se llevó la desagradable sorpresa de que los amigos de lo ajeno la sustrajeron el pasado miércoles del solar (…) Chacona donde la tenía estacionada (…). Cuando los propietarios llegaron al domicilio descubrieron con estupor que la carroza, un Land Rover Santana modificado en su parte trasera con una estructura de hierro preparada para llevar una barbacoa, típica de la romería del Socorro, en perfecto estado de uso y que aseguraba el mes de los Carnavales, no estaba en su lugar. Preguntados los vecinos, estos relataron que habían visto como una grúa de enormes dimensiones se la había llevado (…)
¡Ojo!, que la noticia se pone en plan novela de misterio:
Como la Policía Local no había sido, la hija del propietario comenzó una labor detectivesca con la única pista disponible, una grúa de color blanca con anagramas naranjas. La joven se puso manos a la obra y entró en internet, hasta que dio con un negocio de grúas de Los Realejos, donde le confirmaron que efectivamente, el día anterior sus servicios habían sido contratados por un vecino del municipio. Con estos datos, las víctimas interpusieron la preceptiva denuncia ante la Policía Local, que logró dar con el supuesto autor intelectual de la sustracción.
Atentos, porque el “autor intelectual“ (sic) del robo de la carroza de carnavales:
En su descargo manifestó que un joven que trabaja enfrente de su casa le había dicho que había visto en un solar de Güímar una carroza abandonada, por lo que decidió llevársela. Al ser informado de que el vehículo tenía propietario y que había denunciado los hechos, agregó que “como pagué la grúa lo que voy a decirles a los propietarios es que me la voy a quedar hasta que acaben los Carnavales“.
Dejando a un lado que la hija del propietario de la carroza investigue con más eficacia que la policía local, es reseñable la caradura que pone el personal al asunto: como he visto un vehículo que creo abandonado, ¡me lo llevo! Y como pagué la grúa: ¡me lo quedo hasta Carnavales! Espero que también pague la grúa para devolverlo a su lugar original.


Pero, y la empresa de grúas se lleva cualquier vehículo que le digan sin mirar de quién es?
Y bueno, eso de ya se la devuelvo despues de carnavales porque pagué la grúa, jajajaja es que hay gente amigo mío que, echales de comer aparte.